Crisis mundial se pone fea

La semana pasada la crisis financiera en los países desarrollados se acercó un poco más al abismo.

Se esperaba, hacia mediados de la semana, que el Fed, el banco central estadounidense, aprobara un programa fuerte de expansión monetaria para evitar la recesión.

| 27 setiembre 2011 12:09 AM | Columnistas y Colaboradores | 1.3k Lecturas
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Sabemos que la probabilidad de una nueva recesión en EEUU avanza y que la insuficiencia de la demanda es su principal causa, debido al serísimo problema de endeudamiento de las familias. Para evitar la recesión, se necesita una política económica reactivadora, pero en EEUU una política fiscal expansiva en el corto plazo, que resulta necesaria, no se va a aplicar debido a razones políticas – los republicanos dominados por el Tea Party lo impiden -.

Debido a esto, la política monetaria es la única opción, y como la tasa de interés de referencia ya está muy cercana a cero, la alternativa es que el Fed inyecte dinero a la economía comprando bonos. Efectivamente, el Fed anunció 400 mil millones para este efecto, pero solo cambiando bonos de corto plazo por otros de largo plazo, lo que resulta insuficiente. Las bolsas cayeron estrepitosamente, en cerca de 5% en un solo día.

En Europa las cosas no van mejor. Ya es evidente el default de Grecia, que parece solo pagará 50 centavos por cada dólar que debe. Las presiones sobre Italia y España, e incluso Francia, crecen. La Unión Europea, y en especial su Banco Central, debieran actuar enérgicamente para evitar el contagio de un pánico financiero sobre las deudas soberanas de estos países. Pero las dudas de algunos países y las dificultades en ponerse de acuerdo han impedido, hasta ahora, que la política de respaldo financiero que se necesita se ponga en marcha.

Está claro, además, que la recesión norteamericana agrava la situación de las economías europeas que tendrán menos posibilidad de vender sus productos. A su vez, la crisis financiera europea afecta a los bancos norteamericanos, que han comprado miles de millones de deudas de Grecia y los demás países en cuestión.

El pesimismo cunde. La situación es bastante seria, y con el avance de la globalización, los efectos sobre la economía peruana son casi inmediatos. La bolsa peruana también retrocedió, junto a las del resto del mundo. El BCR tuvo que salir a defender nuestra moneda.

Pasajeros de la economía mundial, abróchense los cinturones, que se viene una turbulencia fuerte y el avión puede venirse en picada.


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Pedro Francke

Opinión