Contundente marcha contra el entreguismo aprista

Miles de trabajadores y trabajadoras se movilizaron el jueves 26 en todo el país para rechazar el entreguismo aprista y el espionaje chileno, teniendo como marco la convocatoria a una Jornada Nacional de Lucha que también exigía solución de múltiples problemas sociales, regionales y laborales, aumento de sueldos y pensiones, servicios públicos de calidad, entre otros.

| 28 noviembre 2009 12:11 AM | Columnistas y Colaboradores | 804 Lecturas
804

Asimismo, la marcha expresó un rechazo público a los actos de provocación y a la política armamentista del gobierno chileno, que amenazan nuestra seguridad nacional. A pesar que a última hora y de manera sorpresiva, el gobierno aprista convocó a una marcha con el propósito de desacreditar y de desactivar la movilización prevista para el 26, la masiva concurrencia de la población demuestra que no tuvo el efecto esperado y como denuncian los trabajadores, el gobierno aprista “obligó” a los servidores públicos a participar de su marcha.

Es demagógico y oportunista que quienes están chilenizando el país, entregando nuestros puertos, el transporte marítimo y aéreo, la energía eléctrica, etc; ahora pretenden aparecer como defensores de la patria. Los trabajadores apoyamos la unidad nacional pero con los sectores patrióticos, no con los que han entregado a los chilenos el Puerto de Grau (Paita), han desmantelado la marina mercante y la línea aérea de bandera de nuestro país, entregándole estos sectores estratégicos al capital chileno.

La CGTP, la CPS, FRENVIDAS y los movimientos sociales que convocaron a la Jornada del 26 demandan la renuncia inmediata del ministro de Defensa y la destitución de los mandos militares de la FAP, responsables directos de estos hechos que se conocían desde el 2007; el gobierno debe disponer los recursos necesarios para reequipamiento de la FFAA con la finalidad de garantizar la defensa y la soberanía nacional; demandamos la suspensión del TLC con Chile; la nulidad de la concesión del Puerto de Paita; se deje sin efecto las políticas de cuerdas separadas y se ponga fin a la entrega de los sectores estratégicos de nuestra economía al capital chileno.

Finalmente, también exigimos una política internacional independiente y soberana, restableciendo relaciones amistosas con los países vecinos y de independencia frente a los EEUU, que sigue vendiendo armas a Chile.

Loading...



...

Mario Huamán Rivera

Opinión

Columnista