Cómo estar último y llegar primero

Un hecho cada vez más notorio de lo que viene sucediendo en algunas instituciones del régimen democrático –término cada vez más discutible- es su extrema parcialización y copamiento por grupos de interés, mafias o argollas gremiales. Un ejemplo de lo primero es la discutible actuación que viene cumpliendo el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) en el proceso revocatorio contra la alcaldesa Susana Villarán y los concejales de Lima.

| 27 enero 2013 12:01 AM | Columnistas y Colaboradores | 1.5k Lecturas
Cómo estar último y llegar primero
El extraño caso de la Onpe
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La reciente investigación abierta por el Jurado Especial de Lima Centro al municipio metropolitano por infringir aparentemente normas de publicidad estatal, es una prueba de esta parcialidad. La periodista Rosa María Palacios ha demostrado que estas infracciones no existen y que en este caso la autoridad electoral excede su poder. El objetivo es atar políticamente a la alcaldesa y al propio municipio durante este proceso. Es como mandar a pelear a un boxeador con una mano atada a la espalda.

Si a ello le sumamos las dudas surgidas en torno a la elección del nuevo Jefe de la Onpe, Mariano Cucho Espinoza, por el Consejo Nacional de la Magistratura (CNM), la preocupación por el debilitamiento de las instituciones electorales es aún mayor.

Otra Mirada (Infodiario Nº 100: 21/01/2013), se pregunta con toda razón “¿Cómo alguien que sale último en un examen termina ganando un concurso?”. Cucho Espinoza obtuvo 0.03 puntos más que la nota mínima para pasar el examen escrito, quedando en el último lugar. Según las bases del concurso la nota mínima aprobatoria era de 66.66, el doctor Cucho sacó 66,69.

Como se sabe, el proceso para elegir al Jefe de la Onpe consta de 4 partes: 1) examen escrito, 2) evaluación de currículum (CV), 3) evaluación del plan de trabajo, y 4) entrevista personal. Según Otra Mirada, cada una de ellas tiene un peso distinto en la nota final. Mientras el examen y el plan de trabajo aportan cada uno un 20% a la nota final, la evaluación del CV y la entrevista personal lo hacen con un 30%, respectivamente.

Para Otra Mirada, los puntos 1 y 2 serían la parte objetiva de la evaluación, ya que “en ambos casos existen criterios externos a la voluntad de los consejeros del CNM para establecer el puntaje de cada candidato”, mientras que los puntos 3 y 4 serían la parte subjetiva, ya que al carecer “de criterios objetivos para su evaluación”, se deja a los consejeros libertad plena para calificar como a ellos mejor les parece a cada uno de los candidatos en estas etapas.

Todo indicaría que el doctor Cucho Espinoza habría tenido un ascenso meteórico en la evaluación obtenida en las partes 3 y 4, es decir, en la subjetiva, desplazando a Carlota Casalino que hasta ese momento al quedar en segundo y primer lugar en las etapas 1 y 2 del concurso, era la candidata con más opción. En este caso lo “subjetivo”, sobre todo la entrevista personal, ya que el Plan de Trabajo habría sido pre-evaluado por Esan, terminó por definir al Jefe de la Onpe. Un problema adicional es que no se conocen los puntajes obtenidos por los candidatos en las partes 3 y 4 del concurso, lo que genera aún más suspicacias.

Quizás una explicación a todo ello, como también afirma Otra Mirada, se pueda encontrar en una de las preguntas que le formuló el Consejero Pablo Talavera durante la entrevista a la doctora Casalino acerca de “¿Cuál era su relación con Félix Jiménez?”. Incluso se sabría que este mismo Consejero habría dicho, además, que la respuesta de Casalino sobre este tema, era crucial para definir su voto. Se comenta que una pregunta en términos similares habría sido también formulada por el Consejero Vladimiro Paz de la Barra.

No se entiende cuál puede ser la importancia de este dato para el ejercicio del cargo, más aún si Félix Jiménez, que fue el jefe del Plan de Gobierno del Partido Nacionalista en las últimas elecciones, hoy día ni siquiera es parte del gobierno actual y ella nunca ha tenido militancia política.

Además, si existiese una relación entre ambos, debe quedar claro que este hecho, que es privado por cierto, no invalida su postulación ni viola las bases del concurso. Por eso sería bueno conocer qué nota le pusieron los Consejeros a los postulantes por la entrevista. Ello ayudaría a la transparencia del proceso y así descubrir cómo se produjo el ascenso de Cucho Espinoza al primer lugar.

Todo indicaría, por lo tanto, que estamos no solo frente a una grosera maniobra, sino también frente a un veto político a su candidatura. Según los cálculos de Otra Mirada, Carlota Casalino pasó del primer lugar en las partes 1 y 2 a ocupar el cuarto puesto en las partes 3 y 4. Ahí perdió su elección.

Estos hechos, de ser ciertos, invalidarían el proceso de selección del Jefe de la Onpe, ya que existiría un veto a determinadas corrientes ideológicas para favorecer a un determinado grupo político. Algo inadmisible en un régimen que se dice democrático.

Se comenta que Cucho Espinoza estaría ligado al Partido Aprista. Además, que con este nuevo Jefe la Onpe podría terminar subordinada políticamente al Jurado. No es casual que hoy el CNM lo dirija un exmiembro del JNE, Gastón Soto Vallenas. Así ganarían los apristas y el “gremio” de abogados. Sería bueno, por ello, que el Congreso investigue este caso.

Nota.- Este columnista y parlamentario rechaza los sucios ataques contra la congresista y vicepresidenta Marisol Espinoza y se solidariza con ella.


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Alberto Adrianzén M.

Disonancias

Parlamentario Andino