Barack Obama y la inseguridad alimentaria

Barack Obama estuvo en Ghana en su primera visita a África como presidente de Estados Unidos. Subrayó la importancia de una buena gobernanza y de prácticas democráticas y políticas correctas para que el continente salga de la pobreza.

| 14 julio 2009 12:07 AM | Columnistas y Colaboradores |576 Lecturas
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En una conferencia de prensa, comparó a Kenia con Corea del Sur: ambos países tuvieron alguna vez el mismo ingreso per capita, pero el africano sigue pobre mientras que el asiático se ha convertido en una potencia económica.

De esto se infiere que a algunos países asiáticos, como Corea del Sur, les fue bien porque tuvieron una buena gobernanza y democracia, mientras que los países africanos quedaron rezagados debido a prácticas antidemocráticas y malas políticas. La interpretación de Obama es correcta sólo hasta cierto punto -el desarrollo de Corea del Sur se dio con una dictadura- y no contempla las principales razones por las cuales África ha caído en la dependencia alimentaria.

La gobernanza y las buenas políticas son elementos cruciales, por supuesto. Pero cualquier comparación debe tomar en cuenta que la mayoría de los países africanos tuvieron el infortunio de caer bajo la influencia del Banco Mundial y los condicionamientos del FMI, mientras que no ocurrió lo mismo con la mayoría de los de Asia oriental.

El deterioro de la agricultura africana se debió a las políticas de ajuste estructural. Numerosos países tuvieron una caída de la producción y un aumento de las importaciones, abaratadas por la rebaja arancelaria. Los efectos en los ingresos agrícolas, el bienestar humano, la producción nacional de alimentos y la seguridad alimentaria fueron severos.

El caso de Ghana lo ilustra. Las políticas de autosuficiencia alimentaria y fomento del sector agrícola -a través de la comercialización, el crédito y la subvención de insumos- fue la base de una expansión de la producción de alimentos. Pero se revirtieron a mediados de los ochenta cuando recurrió a préstamos del Banco Mundial y el FMI, y ambos los condicionaron a la aplicación de nuevas políticas agrícolas. Se redujeron sustancialmente los aranceles a la mayoría de los productos importados, lo que sumado al desmantelamiento del apoyo estatal hizo que los agricultores locales no pudieran competir con importaciones abaratadas artificialmente por enormes subvenciones, en especial de arroz, tomate y aves.

La producción de arroz en Ghana en los años setenta pudo abastecer las necesidades locales, pero para 2002 las importaciones constituían el 64% de la oferta interna.

En 2003, Estados Unidos exportó a Ghana 111.000 toneladas y ese mismo año otorgó 1.300 millones de dólares de subvenciones. En 2000-2003, el costo promedio de producción del arroz blanco estadounidense fue de 415 dólares la tonelada, pero se exportó a sólo 274 dólares, un 34% por debajo del costo. ¡Con razón los agricultores ghaneses no pudieron competir con el arroz importado!

*Martin Khor es director ejecutivo del South Centre.

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Martin Khor

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