Ay…Ay…ay, la memoria

Continuando con el análisis del volante de marras, encontrado por el que escribe entre sus recuerdos, con los compromisos de Castañeda Lossio cuando pidió votos a los limeños para ser alcalde, 6) Establecer un adecuado marco normativo en materia de tránsito y transporte para que no se sigan cometiendo los abusos en el cobro de las papeletas y sus ingresos se orienten a la capacitación y educación para la prevención de accidentes de tránsito.

Por Diario La Primera | 07 oct 2010 |    

COMENTARIO: Nada más alejado de la realidad, ni educación vial con los ingresos de las papeletas, ni cobros justos, todo lo contrario se convirtió en una maquinaria de ajuste y recaudación, ni que decir en acciones para la prevención de accidentes de tránsito, en los últimos 8 años se incrementaron los accidentes de tránsito en Lima 87%. 7) Asistencia técnica para la modernización en la gestión de las empresas de transporte público. COMENTARIO: No solo no se cumplió, sino que estas empresas del transporte público urbano se informalizaron más, salvo contaditas con los dedos de la mano que intentan salir de la informalidad, pero no por acción de la Gerencia de Transporte urbano del municipio, en los últimos meses hay un rumor cada vez más fuete, y es que se estarían vendiendo concesiones de rutas al mejor postor o al más cercano al poder, este rumor tiene un asidero lógico, las concesiones de rutas que hoy existen son supernumerarias, nunca las racionalizaron, crecieron inorgánicamente, sin ninguna organización lógica para mejorar el tráfico y que sean más eficientes. Por último, el volante, con letras mayúsculas rezaba así: POR UN TRANSPORTE DIGNO; SEGURO Y MODERNO PARA LA COMUNIDAD Y OPERADORES DEL SERVICIO PÚBLICO. ¡Será un gran Alcalde! Saquen sus propias conclusiones, ocho años han transcurrido y no hay candidato, no hay comentarista, no hay limeño que no se queje del caótico tránsito y transporte de nuestra ciudad. Y el Castañeda Lossio pretende ahora ser Presidente de la República el año 2,011. Hasta mañana.

    Federico Battifora