Apostar por el manejo de los bosques desde las comunidades

El Manejo Forestal Comunitario (MFC) o aprovechamiento responsable de los bosques por las propias comunidades que conviven con ellos es una interesante alternativa para proteger nuestros bosques y a la vez promover actividades que reduzcan la pobreza.

| 17 abril 2012 12:04 AM | Columnistas y Colaboradores | 1.2k Lecturas
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Si bien ya se están dando pasos para el impulso del MFC (a través de la nueva Ley Forestal y de Fauna Silvestre, y la Ley de Consulta Previa), el camino a seguir aún resulta espinoso, siendo urgente abordar los siguientes temas:

Conocer los impactos reales del MFC. No se sabe a ciencia cierta el área total de bosques bajo manejo de las comunidades; el volumen de madera aprobada y extraída; las especies más aprovechadas y el impacto que esta actividad genera en la economía, ya que cuando se recurre a las fuentes oficiales de esta información -los Anuarios Forestales- se observa que en muchos casos, ésta se encuentra incompleta, haciendo difícil la toma de decisiones.

Establecer Unidades Especializadas (UE) de MFC en la Autoridad Forestal Nacional y Regional.

Es necesario conformar unidades con personal especializado y capacidad operativa que supervisen el MFC. Por ejemplo, en Ucayali, aproximadamente 500,000 hás. de bosque s están bajo manejo en las concesiones forestales maderables activas y aproximadamente otras 500,000 hás. se encuentran bajo la modalidad de permisos en comunidades nativas; sin embargo, al analizar el número de funcionarios y equipamiento de la oficina a cargo de concesiones, éste es muy superior a la oficina encargada de los permisos en comunidades; además, en algunos casos el personal no es especializado en MFC.

Establecer procedimientos para lograr un manejo integral del bosque en la práctica.

Actualmente a nivel de discurso se promueve el aprovechamiento integral de los bosques, pero en la práctica existen muchas barreras para ello; por ejemplo, en las tierras de comunidades nativas de la selva central podemos encontrar áreas con potencial maderable, como tornillo, pero también con potencial no maderable, como bambú o tamshi; entonces si se tramita el permiso para aprovechar madera, no hay mayor inconveniente porque existen lineamientos y un procedimiento establecido; sin embargo si se quiere aprovechar recursos como bambú y tamshi, no se cuenta con lineamientos claros, quedando los mismos a criterio del funcionario a cargo, lo que genera demoras, y en algunos casos hace inviable su aprobación.

Estas limitaciones se agudizan si se quisiera aprovechar los beneficios económicos de los servicios ambientales que brindan los bosques (como la regulación del clima, de la calidad del agua y aire, y la protección de la biodiversidad), que de acuerdo a la nueva Ley Forestal y de Fauna Silvestre deben realizarse a través de títulos habilitantes o permisos, siendo necesario el establecimiento de lineamientos y procedimientos administrativos para hacer posible su implementación, como para el caso de los proyectos REDD+.

Frente a estos problemas, DAR iniciará una experiencia piloto en la Región Ucayali con la cual se busca promover el manejo forestal comunitario, abordando de manera proactiva los temas identificados.


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Isabel Gonzales Icaza

AMAZONÍA Y BUEN GOBIERNO

Derecho, Ambiente y Recursos Naturales - DAR