Algo más sobre la SIP

Enrique Calderón, el Director del Diario Colombiano “El Tiempo”, caja de caudales de él y sus hermanos Francisco y Juan Manuel y la cueva de Ali Babá, donde se acumula el Puesto de Mando de los paramilitares y sus innumerables fechorías, pretendió, sin éxito, reunirse con Daniel Ortega para reclamarle, en nombre de la SIP, por la ausencia de libertad de prensa en Nicaragua.

Por Diario La Primera | 26 feb 2009 |    

“El Tiempo” es un periódico millonario, como casi todos los diarios de la SIP, salvo algunos de dimensiones modestas, en términos económicos, como el diario “La Prensa” de Managua, aunque sea relevante y simpático en sus resfríos ideológicos.

La constelación de rotativos afines en sus aborrecimientos y manías le han dado categoría de paladines a los enemigos del gobierno sandinista: al brillante escritor Sergio Ramírez, al sonriente y habilidoso Edmundo Jarquín, al cortés Carlos Fernando Chamorro, a la frustrada aspirante a la vicepresidencia del FSLN, comandante Dora María Téllez, al poeta Cardenal y algunos otros más.

Los malvados somos otros. Daniel es dictador, aunque sin presos políticos, sin exiliados, sin bombas lacrimógenas. Es – lo dice la SIP – enemigo de la libertad de expresión, en un rincón del planeta donde los medios le dicen barbaridades, lo escupen, lo maldicen, son implacables; donde no reconocen ni un solo mérito a un gobierno que liquidó las tinieblas por completo, cuando los apagones eran de 12 ó 14 horas diarias, que está cercano a retorcerle el cuello al analfabetismo, y ha incrementado el PIB, e hizo crecer las exportaciones, que en 18 meses ha llevado al servicio de agua potable a 217,000 personas, y ha logrado electrificar 10,986 viviendas rurales, que ha entregado semillas mejoradas a 155,794 productores, que ha triplicado el crédito hipotecario, que ha decretado la desprivatización y la gratuidad de la educación, que ha contratado a 3,371 nuevos maestros, y ha reducido la mortalidad materna e infantil, así como ha operado de cataratas a 25,000 pacientes, etc. Esos logros y otros se han escabullido en los medios de la SIP. Se extravió en el laberinto de la información “objetiva”, la ecuanimidad, los hechos obvios. Qué diablos les importa a los socios de la SIP y a sus paladines, por ejemplo, que se esté beneficiando a 335,000 nuevas familias con centros de abastecimiento ágiles y bendecidos por la población.

El gobierno democrático, eficiente y ágil, es para los socios de la SIP y sus paladines dictatorial, ineficiente y torpe.

Perdónalos señor: ellos saben por qué y para quien lo dicen.


    Tomás Borge

    Tomás Borge

    Opinión

    Embajador de la República de Nicaragua