Ahora nos vemos con Paraguay

Si yo fuera Sergio Markarián jugaría ante Paraguay con los mismos bravos que consiguieron el empate de oro en las alturas bolivianas. Jamás volvería, por ejemplo, a darle la cinta de capitán a Pizarro y ya no confiaría en él para nada, y menos para que tire un penal, por la sencilla razón de que éste no contagia de ganas al equipo sino infunde una apatía de invierno desde el día en que llegó a la conclusión de que debía cuidarse los pies para que en el equipo europeo no le digan nada. Lo decimos otra vez: Pizarro, quien es un excelente jugador en Europa y otras canchas, tiene mala suerte con la camiseta de todos. No la hace, no la hizo ni la hará; de modo que sería buena idea dejarlo en la banca.

Por Diario La Primera | 15 oct 2012 |    

Hoy nos vemos con Paraguay y todo está permitido, salvo perder. Una derrota sería un golpe brutal contra un equipo que está dejando la sombra de la derrota. Ganar es lo único que vale, porque, si no, volveremos al abismo de la tabla donde está el equipo paraguayo, de donde quiere salir como sea.

Me gustó el equipo contra Bolivia porque pude ver a jugadores a los que las argollas de los clubes los dejan siempre en la banca o los han empujado para que no salgan en la foto. William Chiroque y Juan Carlos Mariño estuvieron bien. Esperemos que mañana vuelvan a jugar como lo hicieron, cuando el país esté con el corazón paralizado por el partido.

Se supone que vuelven al equipo Jefferson Farfán, Paolo Guerrero, Juan Manuel Vargas. Está bien que lo hagan. El único que debe quedar fuera debe ser Pizarro. Sin embargo, es decisión del entrenador, ya que si le preguntan a Markarián ¿por qué confía tanto en Pizarro?, respondería rápidamente: “Es que es un gran futbolista”; pero se quedaría callado si le repreguntaran: ¿Y qué de bueno hizo por la selección peruana?


    El Escorpión

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