4 de noviembre: Asamblea Nacional de los Pueblos

Casi siempre los paros nacionales han sido válvulas de escape para la ira que “los de abajo” sienten en su desigual lucha contra el poder de los “de arriba”. De ahí que el titular de Perú 21 en el día del paro fuese “derecho al pataleo”, coincidiendo en lo esencial con García.

Por Diario La Primera | 14 jul 2008 |    

Sin embargo, hubo algo diferente en este paro. El alanismo también se dio cuenta, por eso la infame campaña desatada después de la polémica Del Castillo-Huamán. Hicieron de todo para tratar de descalificar la voluntad de lucha anti-neoliberal expresada por los vastos sectores sociales que se movilizaron el 9 de julio. No lo consiguieron. Es que desde el pueblo -superado ya el trauma del senderismo- ha nacido, junto con la protesta, una renovada voluntad democrática y de presencia política acorde con lo que viene sucediendo en Sur América. Ya se aprendió el camino a seguir, rechazando el violentismo en cualquiera de sus formas. Como dice Ingrid Betancourt “no habría Uribe sin las FARC”. Por eso la propaganda alanista buscaba calificar de terrorista a la CGTP.

De otro lado, ¿se han dado cuenta que en Lima y la costa norte han sido los lugares en que menos se ha sentido el paro? ¿Y que la movilización ha sido creciente en el sur, la sierra central y la selva? ¿Recuerdan el resultado electoral, por regiones, de las elecciones presidenciales del 2006? Es que, como se dice, en política no hay coincidencias.

Impecable el rol cumplido por Mario Huamán. De líder sindicalista transita hacia un liderazgo de los movimientos sociales en el país. De ahí la legitimidad de la ratificación del llamamiento hecho por Ollanta para el 4 de noviembre… ¡la fecha del levantamiento de Túpac Amaru! Pareciera que llegó el momento de elaborar la plataforma unitaria a favor de a) Un nuevo régimen económico b) Una democracia verdaderamente para todos y c) La ampliación de los derechos fundamentales para los que menos tienen. ¿Acaso hacer de masas la propuesta del cambio a favor del pueblo no fue una enseñanza de Haya? No hay que olvidar que en su época también Haya fue acusado de terrorista y conspirador.


    Carlos Tapia

    Carlos Tapia

    Opinión

    Columnista