28 de julio: Lo bueno olvidado

En estos últimos años en el Perú hay progresos económicos que debiera ser apoyados con una política de Estado y que Alan García simplemente no ve, porque no logran aplausos de los multimillonarios poderosos.

Por Diario La Primera | 03 ago 2010 |    

Las industrias culturales. Ahora hay películas peruanas que ganan premios internacionales y mayor cantidad de teatros. Hay cantantes y grupos musicales destacados, y programas de TV destacando nuestras costumbres y nuestros lugares. Hay desfiles de moda y una Feria Internacional del Libro más grande y sustanciosa. Más cultura, generando ingresos y mejorando la calidad de vida.

El turismo y la gastronomía. El turismo crece, trayendo divisas y empleos. No está exento de problemas, concentrado alrededor de Machu Picchu, con abusos de algunos. Pero el turismo genera empleos descentralizados y con efecto multiplicador. También la gastronomía peruana progresa, nos destaca en el mundo y rescata nuestras culturas originarias y nuestra biodiversidad.

Mejora campesina. Se han asentado alternativas prácticas que, con poca inversión, multiplican los ingresos, mejoran la alimentación y las condiciones de vida de los campesinos. El riego tecnificado de bajo costo, junto a un paquete de tecnologías agropecuarias ecológicas trasmitidas de campesino a campesino, funciona como un gran primer paso en el desarrollo del ande rural. Junto a la agricultura orgánica, se afirman formas con las cuales los campesinos logran salir de la pobreza.

La agroexportación. Una veintena de productos agropecuarios logra más de 2,500 millones de dólares anuales de exportaciones. Lamentablemente, la gran concentración de la tierra y las pésimas condiciones laborales impiden que los beneficios sociales sean mucho mayores. Pero la agroexportación genera cientos de miles de empleos, y sus productos y destinos se han diversificado, dándole sostenibilidad

La construcción de viviendas. Edificio tras edificio se levanta en Lima y en otras ciudades. Aunque hay una mala planificación urbana y problemas de inseguridad en el trabajo que llevan a una acumulación de accidentes y muertos espantosa, con la construcción se da un sitio de acogida a miles de familias y trabajo a muchos peruanos con poca calificación.

Alan García no solo olvidó temas fundamentales como los pueblos indígenas y el medio ambiente, no dio respuestas a la corrupción y la inseguridad ciudadana y fue demagógico en salud, educación y obras públicas. Se olvidó además de que, en economía, el pueblo también avanza, con su propio esfuerzo.


    Pedro Francke