27. Las Cumbres de Sauípe

El 16 de diciembre en la Costa de Sauípe, en Salvador de Bahía, Brasil, se reunieron 33 jefes de Estado y de gobierno de América Latina y el Caribe, y cancilleres y representantes de los gobiernos que no asistieron, en el marco de la I Cumbre Extraordinaria de la Unión de Naciones Suramericanas de América Latina y el Caribe.

Por Diario La Primera | 18 dic 2008 |    

Luiz Inácio Lula Da Silva fue el anfitrión de las cuatro cumbres que pretenden hacer historia en la larga y accidentada ruta de la integración latinoamericana: las de MERCOSUR y UNASUR, la del Grupo de Río y la I Cumbre de América Latina y el Caribe (CALC).

Esta última es un proyecto de concertación y diálogo sobre la crisis financiera, el comercio, los precios de los alimentos, el cambio climático así como los desastres naturales, las asimetrías económicas y los desencuentros bilaterales, entre otros temas. Se trata de un mecanismo integrador de la región, sin tutela de potencias extrarregionales, buscando mejor coordinación basada en la cooperación y la solidaridad.

Se postergó la elección del Secretario General, hasta superar los desacuerdos entre Argentina, poner a Néstor Kirchner, y la negativa de Paraguay a esa propuesta por el desatendido aumento de tarifas de energía que le vende Paraguay a la Argentina, así como de Uruguay por el enconado desacuerdo sobre la construcción de unas fábricas papeleras. Se logró conformar el Consejo Suramericano de Defensa y el Banco del Sur que ya funciona.

Después de décadas asiste Cuba, invitada con el respaldo de Brasil, recuperando el lugar que perdió por la vergonzosa resolución de la OEA del 31 de enero de 1962 en Punta del Este, Uruguay. Bienvenida.

Es la primera vez que Estados Unidos no participa porque no ha sido invitado ni se estima indispensable su aporte. Otros ausentes fueron Álvaro Uribe por las inundaciones en Colombia, según dijo, y Alan García, que aleja al Perú de tan importante mecanismo de integración, quizá porque ya se siente del primer mundo.

Brasil se presenta así como potencia hegemónica de la región, como anfitrión de la integración latinoamericana y Lula, como su líder. En este punto, tampoco habrá consenso, pero se ha conseguido un importante paso adelante.


    Carlos Urrutia

    Carlos Urrutia

    Opinión

    Columnista