2011: mayoría electoral y fuerza social

1.- Los partidos de la derecha y “los de arriba” sólo quieren una democracia electoral y le temen a las masas movilizadas. En cambio, los partidos que apuestan por el cambio- y que conocen el poder de los que se oponen- saben que su victoria debe estar ligada a los movimientos sociales, de ahí su carácter popular. Pero eso no debe confundir los roles y menos querer suplantarlos.

Por Diario La Primera | 06 oct 2008 |    

2.- Los partidos políticos y los movimientos sociales se distinguen por su función social, composición, objetivos, estructura organizativa y métodos de acción. Le corresponde a los partidos postular candidatos, elaborar programas y planes de gobierno, presentar proyectos de ley en el parlamento, ser oposición o gobernar. En cambio, a los movimientos sociales, expresión de la sociedad civil, les corresponde luchar por sus reivindicaciones no sólo gremiales o sindicales sino, también, por las reivindicaciones ciudadanas en general; así, son gestores de una democracia participativa, mientras los partidos políticos se desenvuelven al interior del lado representativo de la democracia.

3.- La creación de la Coordinadora Política y Social (CPS) ha permitido una acción convergente de las vanguardias izquierdistas, la CGTP, frentes de defensa y el nacionalismo. Gestas importantes como el paro nacional del 9 de julio y las últimas jornadas nacionales y regionales de lucha fueron logros de la CPS. Pero en su seno se cobijan y sobreponen dos proyectos de frente único: uno social y democrático en general y otro político, electoral y de gobierno.

4.- Ha llegado el momento de empezar a diferenciarlos y ampliar su composición. Por eso, la convocatoria a la Asamblea Nacional de los Pueblos del Perú (ANPP) y la instalación el 4 de noviembre de su comisión organizadora debiera ser un hito en el camino de la centralización de los movimientos sociales - no de los partidos- que le daría la fuerza de masas a la propuesta a favor del cambio. Pero, de otro lado, cada vez más se hace impostergable avanzar en la construcción del bloque político-electoral y de gobierno, democrático y de una amplitud mucho mayor, que busque agrupar a aquellos partidos y movimientos regionales capaces de construir una mayoría electoral en el 2011 para que el sueño de “la conquista del Perú por los peruanos” se haga realidad.


    Carlos Tapia

    Carlos Tapia

    Opinión

    Columnista