Zapatazo de opinión

A diferencia de Bush, que pudo eludir los zapatazos del periodista Muntazer al-Ziadi en Irak, el Presidente Alan García sí padeció en la cara el zapatazo unánime del país y ha tenido que retroceder en su afán de vender terrenos del “Pentagonito”.

Por Diario La Primera | 17 dic 2008 |    

Hasta el domingo último, García había sostenido, tercamente, que se iba a vender. Pero es evidente que lo han hecho virar el rechazo de civiles y militares, incluso en actividad, así como de buena parte de la prensa. LA PRIMERA cumplió otra vez su papel de fiscalización, alerta y vanguardia.

La victoria cívica indica que la oposición patriótica y democrática puede obligar a una enmienda de rumbos, aunque sea parcial. Buen preludio para los años que vienen, que serán de crisis económica y turbulencia electoral.

El retroceso de García se produce después de que el domingo último había vuelto a ofender a quienes se oponían a la venta que él propugnaba. Aquellos que critican, sostuvo, “están dramatizando en un vaso de agua”.

Soltó asimismo esta enormidad: “la dignidad del Ejército no se mide en metros de terreno”.

En general, en casos como éste, la dignidad del Ejército, y aún del país entero, sí puede ser afectada por metros de terreno. Recuérdese nomás el caso de la demarcación interna que Chile intentó meses atrás, y que se adjudicaba metros de Tacna.

La propuesta había sido aprobada por el Congreso chileno, y fue desbaratada, pese al silencio del embajador del Perú en Chile, Hugo Otero, por unos pocos periodistas que la denunciamos.

Ahora, 48 horas después de sus declaraciones del domingo, García se bate en retirada. “No hay que vender”, declara. Pero anuncia planes para una nueva fórmula de recorte.

“No se venderá, pero sí se le dará uso”, expresa, porque ese terreno “es propiedad de la Nación y no de las Fuerzas Armadas”.

Ese fue, sin duda, el criterio con el cual se malbarataron los terrenos de Collique, en uno de los negociados más visibles y nauseabundos de nuestra historia, tan pródiga en corrupción oficial.

García ha optado por lo que él cree una retirada estratégica. Como por arte de birlibirloque, ha extraído de la manga un plan para levantar nuevas instalaciones militares en los terrenos que quería vender; pero anuncia igualmente la construcción, en parte de esa área, de un Centro de Convenciones.

Ese Centro, exagera con entusiasmo, “va a ser de una utilidad extraordinaria conforme el Perú avance en su papel protagónico en Suramérica y el mundo”.

¡Lo dice en momentos en que él está ausente en la Cumbre de América Latina y el Caribe, que se celebra en Brasil y a la cual acuden 30 presidentes de la región!

En esa cita, que levanta una bandera de independencia frente a los abusos del imperio yanqui, no están presentes los quebradizos gobernantes del Perú y Colombia.

    César Lévano

    César Lévano

    Razón Social

    cesar.levano@diariolaprimeraperu.com