Wiener: secretos de la profesión

Raúl Wiener, jefe de nuestra Unidad de Investigación, irá esta mañana a la Dircote, por orden de la Tercera Fiscalía Provincial Supraprovincial, para prestar declaración indagatoria por delito contra la Tranquilidad Pública-Terrorismo. La citación ordena también, bajo amenaza penal, mantener en secreto la situación.

| 14 enero 2009 12:01 AM | Columna del Director | 560 Lecturas
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En el caso hay, en realidad, dos delitos flagrantes: 1. Contra la libertad de información y 2. contra la libertad de expresión. Ambos los cometen el gobierno y su órgano policial. El Presidente Alan García es el principal responsable.

El primer ilícito se comete al amenazar al periodista con una sanción por haber denunciado un hecho demostradamente cierto: la persecución política a dirigentes de la izquierda y al ex candidato presidencial Ollanta Humala.

El domingo último, en el programa El perro del hortelano de César Hildebrandt (Canal 11), quedó demostrado, a través de un periodista de la extinta “Ventana indiscreta”, que para ésta la Dircote era fuente de información o, mejor dicho, de desinformación, de mentiras y calumnias.

Esa entidad menesterosa de inteligencia e Inteligencia es la que amenaza ahora, por orden superior, a Raúl Wiener. Rechazamos la maniobra represiva e intimidatoria.

El otro delito que denunciamos es el que intenta establecer la censura previa, al exigir a Wiener “confidencialidad y reserva, bajo apercibimiento de incurrir en infracción penal”.

¿No hay abogados calificados en el Ministerio Público? Deberían contratar uno, el cual les informaría que la censura previa ha sido prohibida en todas las Constituciones del Perú, a partir de la primera, de 1823.

Esa interdicción de la censura previa es una conquista de la civilización y tuvo su heraldo en el poeta John Milton, quien, en el siglo XVII, en su Areopagítica, lapidó para siempre todo autoritarismo inquisitorial, vicio contra la libertad que practican los tiranos en ejercicio o en potencia.

En Consejo de la Prensa ha acertado al declarar que la exigencia de secreto y confidencialidad “constituye censura previa, proscrita por el artículo 2º, inciso 4, de la Constitución Política del Perú”.

Otro aspecto contencioso de la citación es el que pone en entredicho el secreto profesional del periodista. Los policías quieren que Wiener revele quién lo dateó sobre persecución a políticos. No lo van a conseguir.

En el fondo de la acción contra Wiener se esconde el afán de desacreditar y silenciar a nuestro diario.

Decimos con toda claridad: LA PRIMERA rechaza el terrorismo, incluido el de Estado; no es vocero de ningún partido y no ha aparecido para defender la candidatura de Ollanta Humala u otro cualquiera.

Nuestros lectores saben de nuestra independencia al servicio del Perú, de la verdad, la libertad y la justicia social.

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César Lévano

Razón Social

cesar.levano@diariolaprimeraperu.com