Vivienda sin piso

El ministro de la Vivienda, Francis Allison, pierde piso. Ha reconocido que recibió honorarios de tres mil dólares mensuales de la empresa chuponeadora Business Track, la de los petroaudios del caso Rómulo León. Lo que no ha explicado es por qué él, como abogado penalista, asesoraba a una organización de espionaje.

| 26 setiembre 2009 12:09 AM | Columna del Director | 465 Lecturas
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¿Cuál era el papel de Allison allí?

Es probable que consistiera en identificar qué delito habían cometido los personajes con teléfonos interceptados, precisando así las pautas débiles de los que iban a ser extorsionados.

La investigación debería pagarle con la misma moneda: ubicar en qué consistía exactamente el trabajo de Allison.

Prestar servicios profesionales de abogado no es ningún delito. Lo que sí puede comprometer al joven político es que haya contribuido, con su asesoría, a estimular la violación del derecho a la intimidad y a propiciar negocios turbios, con perjuicio del interés nacional.

Otro aspecto comprometedor es que, de actuar así, Allison habría operado como encubridor de delitos de altos personajes de la política. Como se sabe, en el caso de Rómulo León aparecieron hilos que conducían a Palacio.

Puede sospecharse que el ministro sabía mucho sobre los chuponeados y sus vínculos políticos. Su inesperado nombramiento indicaría, en ese caso, que alguien quiso comprar su silencio.

Hay otros factores. Allison es egresado de la Universidad San Martín de Porres, en la cual Alex Kouri fue su mentor y orientador político en las canteras del Partido Popular Cristiano.

Kouri tiene, además, fuertes lazos con Luis Giampietri, vicepresidente de la República. Hay quienes afirman que fue Kouri quien sugirió a Alan García la candidatura del marino a la primera vicepresidencia y al Congreso.

De todo esto surge una red de intereses que explica por qué Allison, a pesar de hallarse seriamente comprometido en una situación insostenible, ha declarado que tiene el respaldo del presidente de la República.

Allison es alcalde de Magdalena del Mar. Fue elegido, como todos los burgomaestres de Lima –con excepción de Breña, donde el voto consagró a un aprista–, en la lista de Unidad Nacional.

Ahora puede perder soga y cabra. Su salida del ministerio es exigida por diversos sectores políticos. Si se produce su defenestración, no podrá volver a la alcaldía: El Concejo distrital ha declarado la vacancia del cargo, ya que Allison había pedido licencia hasta el 27 de agosto.

En la Comisión Investigadora del caso Business Track, en el Congreso, ha dicho que su vínculo con esa empresa se basaba sólo en contrato verbal. Curioso y no creíble. En todo caso, en archivos deben constar los frutos de su bien pagada asesoría.

La defensa de Allison por José Vargas, portavoz del Apra en el Congreso, arroja luz y sombras sobre aquél.


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César Lévano

Razón Social

cesar.levano@diariolaprimeraperu.com