Viraje en el Japón

La catástrofe electoral del derechista Partido Liberal del Japón (PLJ), señala, por su volumen y su orientación, un viraje histórico. En Asia ha surgido así una nueva correlación de fuerzas y una dirección que renovará perspectivas en la economía mundial.

Por Diario La Primera | 01 set 2009 |    

El triunfador es el Partido Demócrata de Japón (PDJ), conducido por Yukio Hatoyama (62 años), cuyas filas se componen de ex liberales, socialdemócratas, ex sindicalistas y ecologistas.

El PDJ fue fundado hace apenas once años, cuando Hatoyama, hijo del fundador del PLJ, rompió con este partido, por considerar que su conservadurismo dañaba al Japón, puesto que agrandaba la brecha entre pobres y ricos.

El cambio sorprendió, porque Hatoyama es un millonario, miembro de una familia de la alta burguesía industrial, con miembros prominentes en la política tradicional. Su abuelo fue primer ministro; su padre, ministro de Relaciones Exteriores, y su hermano menor, ministro del Interior. Muchos ven a los Hatoyama como los Kennedy del Japón.

Es posible que el voto femenino haya tenido gran poder en la elección de Hatoyama. Rompiendo con la tradición de colocar a la mujer en un segundo plano en la política y en el hogar, él lanzó este piropo a Miyuki, su esposa, de 66 años: “Es mi sol que siempre brilla”. Casi un poema, un haiku.

El programa con que el joven partido desaloja del poder al PLJ, que gobernó durante más de medio siglo, podría ser calificado de populista por la derecha cavernaria. Se define como cercano al “capitalismo democrático” de los países escandinavos. Curiosamente, ese mismo tipo de capitalismo proclama como su meta el gobernante PC de Nepal, antes guerrillero.

Hatoyama ha prometido priorizar el mercado interno, rompiendo la dirección centralmente exportadora del país. “Daremos importancia al crecimiento económico, pero antes que nada tenemos que aumentar los ingresos de los individuos”, ha dicho.

Asimismo, propone la gratuidad de la educación hasta el nivel universitario; ayuda económica para estimular la natalidad (hoy es de 1.37 hijos por mujer, insuficiente para mantener el nivel poblacional); mejoras en las pensiones para los ancianos.

Otras promesas son: reducción de impuestos a las pequeñas empresas y sueldo mínimo para los agricultores.

El peso del voto nipón se ha reflejado en el hecho de que la Bolsa de Tokio se ha mantenido estable. Japón es, recordemos, la segunda economía mundial. En China e India el cambio ha causado satisfacción.

No hay que olvidar el pronóstico de que para mediados de este siglo, el BRIC –el grupo formado por Brasil, Rusia, India y China- será fuerza decisiva en la economía y el comercio internacional. No es casual que Hatoyama se proponga fortalecer los vínculos con la China y la India.

Todo eso merece máxima atención.


    César Lévano

    César Lévano

    Razón Social

    cesar.levano@diariolaprimeraperu.com