Una defensa continental

La defensa del presidente Manuel Zelaya se ha convertido en causa continental, aunque haya quienes se inclinen por la cortesía protocolar y la cómplice mediación.

Por Diario La Primera | 21 ago 2009 |    

Ejemplo de conducta inflexible ha dado en estos días la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), la cual, a instancias del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ha declarado que no se debe reconocer al régimen usurpador, ni tampoco al que surja de las “elecciones” que éste prepara con la participación de los dos partidos que consumaron el golpe.

La línea de UNASUR es consecuente con los acuerdos iniciales de la Organización de Estados Americanos (OEA), del Grupo de Río, de los países centroamericanos y del Caribe y con la decisión histórica de los 192 países miembros de las Naciones Unidas, que condenaron el golpe y exigieron la reinstalación de Zelaya en la presidencia de Honduras.

La actitud oficial del Perú es, en cambio, ambigua. Este miércoles, tras su entrevista con Zelaya, el presidente Alan García declaró que apoya el plan propuesto por el presidente de Costa Rica, Óscar Arias, plan frustrado ya por la intransigencia de los golpistas hondureños.

Esa es la postura del régimen aprista. Fue expuesta antes por el ministro de Relaciones Exteriores, José Antonio García Belaunde, en conferencia de prensa ante corresponsales extranjeros acreditados en Lima.

Dijo el canciller en esa ocasión que el Perú plantea una solución intermedia. ¿Intermedia entre la dictadura represora y asesina, y el gobierno constitucional presidido por Zelaya? ¿Entre las víctimas y los victimarios?

Se escudó el canciller peruano en que no es realista buscar volver a la situación que había en Honduras antes del golpe.

Eso mismo afirman los golpistas y sus sostenedores vergonzantes.

En realidad eso no es una actitud realista, sino acomodaticia.

Tampoco es realista, a estas alturas, aferrarse al Plan Arias, que fue impugnado desde el inicio precisamente por su actitud contemporizadora.

Al régimen aprista habría que recordarle lo que Víctor Raúl Haya de la Torre propuso, en los años 40 del siglo pasado, desde la clandestinidad, como acción colectiva frente a las dictaduras. La iniciativa figura en su libro La Defensa Continental. Allí propugna la intervención, incluso militar, y con participación de Estados Unidos, contra gobiernos tiránicos que se instalen en el continente.

Claro que esta táctica intervencionista es de doble filo. Se vio cuando Haya de la Torre, respondiendo a una consulta del historiador Arthur Schlesinger enviado por el presidente John Kennedy, propuso una acción colectiva contra el gobierno de Fidel Castro. El dato figura en el libro A Thousand Days (Los Mil Días).

Lo que hoy se busca para Honduras es un movimiento solidario y pacífico, que abarque diplomacia, economía y comercio.


    César Lévano

    César Lévano

    Razón Social

    cesar.levano@diariolaprimeraperu.com