Un rescate sin balas

La liberación de Ingrid Betancourt alegra a los más diversos sectores de América Latina y encierra una lección para los militares fascistizantes que pueblan nuestra región: se ha producido sin un balazo, sin muertos ni heridos.

Por Diario La Primera | 04 jul 2008 |    

Hace ya tiempo, nuestro diario se había pronunciado a favor de que las FARC dieran una señal de tino político y voluntad pacifista, liberando no sólo a la señora Betancourt, sino también a todos los secuestrados en su poder. El comandante sandinista Tomás Borge, actual embajador de Nicaragua en el Perú, puso todo el peso de su autoridad histórica y moral a favor de esa medida.

Las FARC se negaron obstinadamente a acatar voces en ese sentido, que provenían de diversos horizontes de América y el mundo.

Es probable que los sectores más dogmáticos, más belicistas, de las FARC, que no son necesariamente los más revolucionarios, hayan impedido tal solución, tanto bajo el comando de Manuel Marulanda, el líder histórico ya fallecido, como bajo la nueva dirección, de Alfonso Cano, que ha encontrado una organización diezmada, corroída por la división, desmoralizada e infiltrada, como lo demuestra el rescate de Betancourt.

La señora Betancourt, por cuya liberación actuaron los gobiernos de Venezuela, Ecuador y Francia, ha agradecido el papel de éstos.

El embajador de Estados Unidos en Colombia, William Brownfield, declaró en una entrevista por televisión que su gobierno estaba enterado de antemano sobre la acción y había cooperado “en aspectos técnicos”.

No es casual, sin duda, que horas antes del rescate estuviera en Bogotá el candidato presidencial republicano John McCain y reclamara la liberación de Betancourt y de los tres estadounidenses que luego fueron liberados.

En política, los extremistas de izquierda suelen hacerle el juego a la extrema derecha. Ocurrió en la España republicana, se repitió en el Chile de Allende. La tozudez de las FARC ha entregado en bandeja un triunfo a la ultraderecha de Colombia y de Estados Unidos.

La izquierda latinoamericana ha extraído la lección. El colombiano César Gaviria, líder del masivo partido de oposición Polo Democrático Alternativo, ha manifestado su alborozo por la liberación de los rehenes. Y ha añadido un deslinde: “Ojalá este episodio les hiciera ver con claridad a las FARC que está librando una lucha sin sentido y que deben cesar los crímenes de lesa humanidad”.

Hace pocos meses, una manifestación gigantesca del Polo Democrático había expresado ya esa voluntad de paz que caracteriza hoy al pueblo de Colombia.

Hugo Chávez ha sido categórico: “He llamado a Uribe y lo he felicitado. Seguimos a la orden… Desde mi punto de vista, el tiempo de los fusiles ya pasó. Que no nos obliguen a retornar a esos tiempos. Hago de nuevo un llamado a la guerrilla para que lo piense”.


    César Lévano

    César Lévano

    Razón Social

    cesar.levano@diariolaprimeraperu.com