¡Tres hurras por García!

El presidente García ha tenido el acierto de declarar que América Latina ha reducido su participación en el comercio mundial si se le compara con regiones de más rápido crecimiento como Asia y Europa Central. “Latinoamérica”, ha escrito, “debe entrar en un período de cuidadosa consideración. Debe aprovechar la ventaja de esta súbita bonanza de las materias primas para establecer cambios estructurales que podrían hacer menos vulnerables a la región”.

| 25 mayo 2008 12:05 AM | Columna del Director | 413 Lecturas
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“Esto”, ha agregado, “debería permitir la transición de ventajas comparativas que dependen de las materias primas y los salarios bajos, a economías con mayor valor agregado, más tecnología, cadenas más amplias de producción y mayor inserción en la economía global”.

“Y, por supuesto”, reza el escrito, “con impacto más positivo en cuanto a cerrar la brecha que separa a los ricos de los pobres. Ese el gran desafío”.

Loables son sin duda estas ideas del presidente García. Me estoy refiriendo, por si acaso, a Enrique García, presidente de la Corporación Andina de Fomento, y a su artículo Shifting the paradigm (= “Cambiando de paradigma”), publicado en el número de mayo de este año en la revista estadounidense Latin Finance.

Lo que Enrique García sostiene es contrario a lo que Alan García hace. Este último, como se sabe, cree que la minería y la exportación de materias primas y unos cuantos productos textiles o del agro son la vía para el adelanto; que a las sobreganancias no hay por qué gravarlas; que los salarios de hambre son buenos para el crecimiento y que la distancia entre ricos y pobres puede seguir ampliándose sin que eso le altere los nervios ni la billetera.

En cambio, García (don Enrique) señala en su escrito que después de la crisis asiática y la crisis Taquila, en América Latina se ha empezado a ver que el llamado Consenso de Washington no resuelve los problemas. Ve él en las recientes elecciones de nuestra América, un síntoma del agotamiento del viejo paradigma y la búsqueda de uno nuevo.

Recuerda el otro García que la bonanza en la cotización de las materias primas no ha mejorado en Latinoamérica la distribución de la riqueza, “que es la peor del mundo”.

En el Perú, esta tragedia ha disminuido apenas, y no necesariamente por obra del actual gobierno. Los resultados de programas de lucha contra la pobreza sólo se conocen dos años después de aplicarlos.

Sobre eso versa un informe de The Economist, el semanario londinense, edición del 10 de mayo. “Poverty amid progress” (Pobreza en medio del progreso), se titula. He aquí un párrafo: “Cuando los izquierdistas se quejan de que el capitalismo es salvaje se anotan un punto: mientras algunas compañías logran ganancias récord, muchos peruanos trabajan largas horas por bajos salarios con pocos derechos laborales”.

¡Iprrá! ¡Iprrá! ¡Iprrá!


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César Lévano

Razón Social

cesar.levano@diariolaprimeraperu.com