Trapacería del doctor

El doctor Alan García no puede con su genio. Ha propuesto que el Contralor General de la República investigue y audite los cuatro primeros años de su actual gobierno. Cree que el país ha olvidado que el Contralor, Fuad Khoury, fue propuesto por él y designado en el Congreso por la mayoría que integran el Apra, el fujimorismo y el PPC; es decir, por él.

Por Diario La Primera | 13 jul 2010 |    
En otras palabras, el presidente quiere curarse en salud. Busca que lo investigue alguien que le debe el cargo. Para eso puso al gato de despensero. Con la ayuda de Khoury quedará libre de polvo y paja.

Declarado inocente en casos como el del gas de Camisea, y el del campo de aviación civil de Collique, y el de la venta a precio de remate de enormes áreas de la selva (al Grupo Romero, por ejemplo), y el de la entrega de puertos a grupos chilenos, podrá proclamarse político honrado para las elecciones de 2016.

García ha declarado que muchos le envidian su oratoria. Lo que esos pueden envidiarle es más bien la viveza criolla. Ajeno a la retórica auténtica, y no sólo a la clásica griega y latina que con tanto ahínco estudió el humanista mexicano don Alfonso Reyes, el presidente es más bien un típico palabrero peruano. A veces incurre en el cantinflismo continental.

Sospecho que a veces ni él mismo cree en lo que dice, como cuando prometió, en la campaña electoral, que pediría que la oposición nombre al Contralor de la República.

Juan Goytisolo, extraordinario narrador y ensayista español, critica en su libro Contra las sagradas formas la falacia lírica. Se refiere a la prosa sensiblera que miente y finge emociones. García es una expresión de ese vicio.

Un repertorio de sus efusiones sentimentales sería también muestrario de su extravío: que el Perú estaba blindado frente a la crisis global; que el Perú va a ser, gracias a él, se supone, en 2021 un país del primer mundo; que se va a crear un seguro universal en el que todos tendrán atención médica y remedios; que hemos realizado una revolución educativa; que la pobreza se encamina a la desaparición, a pesar de que muchos niños mueren de frío, y no sólo en Puno.

Que visite el hospital “Dos de Mayo” y los policlínicos de EsSalud, que examine la aceleración insensata de las consultas e intervenciones quirúrgicas, que él ha exigido, para que vea lo que puede ocurrir si no se eleva exponencialmente el presupuesto de Salud. Y si no se investiga en serio el manejo de los fondos de EsSalud.

El doctor García no se defiende únicamente a sí mismo. Quiere proteger todo el sistema pútrido que él comanda. Si realmente quisiera transparencia, debería apoyar el proyecto nacionalista de establecer el Juicio de Residencia. Esto lo obligaría a permanecer cinco años en el país, mientras se le investiga. París, si no la cárcel, lo esperaría.


    César Lévano

    César Lévano

    Razón Social

    cesar.levano@diariolaprimeraperu.com