Su pasado lo enfurece

Nuevamente ha demostrado Alan García que no tolera preguntas incómodas, sobre todo cuando se refiere a funcionarios apristas con antecedentes de corrupción y violencia.

Por Diario La Primera | 09 ago 2008 |    

Carlos Arana Vivar, flamante director ejecutivo del Fondo de Cooperación para el Desarrollo Social, tiene un pasado inolvidable, que el Presidente García no puede –ni debe- olvidar. Su currículo contiene problemas de fondo, y de fondos.

Arana, brazo derecho de Agustín Mantilla cuando éste era ministro del Interior, se mostró como activo animador del Comando Rodrigo Franco, que cometió violaciones de los derechos humanos durante el primer quinquenio alanista. Como socio de Jorge Luis Mantilla, hermano del ex ministro, Arana debe de saber mucho sobre la cuenta de seis millones de dólares abierta apenas terminado el régimen de García, cuenta de la que Jorge Luis parece haber sido mero testaferro.

El país recuerda que Agustín Mantilla apareció en un vladivideo recibiendo de manos de Vladimiro Montesinos treinta mil dólares destinados a una campaña electoral del aprismo.

A causa de eso y de no haber podido explicar ante la justicia el origen de tres millones de dólares depositados a su nombre en bancos del exterior, Agustín Mantilla fue expulsado del Apra. Pero sólo para salvar las apariencias: sigue ejerciendo poder en el entorno de García. Su secuaz Arana proclamaba a gritos en el Apra su “mantillismo” y siguió actuando en las altas esferas del alanismo. Tanto es así, que fue encargado de organizar los mítines de García en la última lid electoral.

¿A quién pertenecían aquellos millones de dólares misteriosos?

Alan García debe mucho a Arana y, por supuesto, a los silencios de Mantilla. Buena prueba fue que, apenas reinstalado en el sillón presidencial, hizo nombrar a Arana como viceministro de Construcción y Saneamiento del Ministerio de Vivienda.

A las 48 horas, Arana fue destituido. Ello se debió a que diversos sectores, no un solo periódico, cuestionaron sus nexos con Mantilla y alertaron sobre la denuncia penal que se procesaba contra Arana. Ésta se debió a que la Corporación Constructiva S.A., cuyo representante era éste, había presentado documentación falsa para seguir participando en licitaciones de obras del Estado.

¿Ha olvidado todo esto el primer mandatario? La furia con que trató al periodista que le interrogó sobre Arana demuestra más bien que su cerebro y su hígado no han superado el trauma Mantilla y su secuela Arana.

Parece evidente que García escogió a Arana para FONCODES porque quiere emplear la institución para fines partidarios y electoreros. Es decir, lo mismo que hizo Fujimori y obligó a la salida del ingeniero Alejandro Afuso, digno funcionario de nivel internacional que sí pensaba ante todo en luchar contra la pobreza.


    César Lévano

    César Lévano

    Razón Social

    cesar.levano@diariolaprimeraperu.com