Sí por el no y no por el sí

En las bases del fujimorismo limeño parece crecer el sentimiento a favor de Susana Villarán. Eso explicaría por qué dirigentes del organismo fujimorista Fuerza Popular expresan en estos días que su movimiento va a dejar que sus militantes voten por el sí o por el no en el proceso de revocación de la alcaldesa.

| 24 enero 2013 12:01 AM | Columna del Director | 757 Lecturas
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El sábado último, en el periódico nisei Perú Shimpo, Keiko Fujimori declaró que Fuerza Popular da libertad a sus militantes y simpatizantes para optar en uno u otro sentido. Expresó: “Confío en que van a tomar decisión de acuerdo a sus intereses”. Criticó, sin embargo, la gestión de Villarán.

El lunes, la congresista Luz Salgado explicó en Canal N: “La militancia va a tener libertad para actuar. Eso es lo que estamos escuchando desde las últimas reuniones”.

La última frase indica que la cúpula fujimorista estaba escuchando en sus propias filas voces de abajo, las cuales no aprobaban despojar del sillón municipal a la señora Villarán.

Sin duda que ese movimiento interno refleja la creciente onda de apoyo popular a Susana Villarán.

El movimiento de doble hélice, desde adentro y desde afuera, ha obligado al fujimorismo a apartarse de la odiosa campaña revocadora. Prevé sin duda que la alcaldesa va a salir victoriosa de la prueba.

Hay en la movida, además, un aspecto táctico en relación con las contiendas electorales futuras. Figurar en el elenco de los perdedores de marzo próximo sería dañino para las ambiciones electorales de Keiko Fujimori el 2016.

En días recientes se ha comprobado que, aparte del exalcalde Luis Castañeda, el gran promotor de la guerra contra la alcaldesa es Alan García. Político baqueano y astuto, García debe de temer una consagración plebiscitaria de la señora Villarán (no sería el único precandidato o precandidata interesado (a) en una derrota de la alcaldesa).

Por otro lado, los últimos refuerzos recibidos por los enemigos de doña Susana tienen que haber crispado los nervios de muchos partícipes de la campaña en baja. Aparecer al lado de Agustín Mantilla, tiene de siniestro y de imprudente. Si al final eso resultara condenado por el voto ciudadano, sería desastroso para los cálculos de muchos políticos de la derecha.

En el festín de una alianza que presenta como financistas a menesterosos sin remedio y como firmante con huella digital a una dama sin manos resulta sin duda repelente para muchos de los asociados.

En cuanto al Apra, mejor dicho, a la cúpula alanista, su decisión por el sí revocador puede reafirmar su aislamiento político y su fracaso histórico. Eso no parece desvelar a Alan García, quien alguna vez soñó con formar su partido propio.


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César Lévano

Razón Social

cesar.levano@diariolaprimeraperu.com

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