Pizarra de los alumnos

Ayer surgió en Puno un factor que no había aparecido en la huelga de los maestros de esa región: un grupo de alumnos salió a las calles para pedir que se reanuden las clases suspendidas allá hace 43 días.

Por Diario La Primera | 05 ago 2012 |    

En Puno, la paralización magisterial abarca a la mayoría de los siete mil maestros de la región. Ese sector acata las consignas del Conare, la facción disidente del Sindicato Único de Trabajadores de la Educación (Sutep), facción en cuya cúspide hay militantes de Sendero Luminoso. Esa presencia ha ocasionado críticas airadas, no contra el senderismo, sino contra la ministra de Educación, Patricia Salas. Un funcionario del ministerio había dialogado con senderistas de Conare por sugerencia de un prelado de la misión vaticana en el Perú. Fue una ligereza, que alimentó la grita derechista.

Curiosa afinidad esa entre el religioso cercano al arzobispo José Luis Cipriani y maestros senderistas.

Lo cierto es que el conflicto no tiene solución a la vista, y que perjudica directamente a una educación en bancarrota y tiene como víctimas indefensas a alumnos de escuelas y colegios estatales.

Los reclamos de los maestros, más allá de sus opciones políticas, encarnan una protesta por los bajos sueldos, las malas condiciones de trabajo. Eso es lo que el Estado debe atender. Por lo menos en parte, el proyecto de Ley de Desarrollo Docente enviado al Congreso acoge algunas reivindicaciones.

Hace años, en los días del general Velasco, surgió la doctrina, plasmada en libros, según la cual la calidad del maestro no se medía por sus conocimientos y nivel pedagógico, sino por su activismo sindical, su participación en huelgas, marchas, mítines. La enseñanza era lo de menos. Malinterpretando a José Carlos Mariátegui, alegaba que para cambiar la educación había que cambiar primero el sistema social.

En Francia se publicó en 2008 el texto, restablecido, por el filósofo Pierre Macherey, profundo conocedor del idioma alemán, de las llamadas “tesis” de Marx sobre Ludwig Feuerbach. La “tesis” 3 dice, en la pulcra versión: “La doctrina materialista del cambio de las circunstancias olvida que las circunstancias son cambiadas por los hombres y el educador mismo debe ser educado.”

Con esas ideas no se enseñaba nada, no se aprendía nada y no se cambiaba nada.

En la Universidad Nacional Mayor de San Marcos presencié la misma corriente y la combatí. Un puñado ínfimo de profesores senderistas, no más de 30 (de un total de 3000), “decretaban” huelgas de uno, dos o tres meses. Esos paros lindaban con la picaresca. Se suspendían dos o tres días antes de fin de mes, para cobrar. Por oponerme con ideas y clases (hay fotos) me amenazaron de muerte.

Sostuve que esos paros no mejoraban a la universidad, pero sí perjudicaban a los alumnos.

Ahora se ven los resultados. Crisis. Despolitización. Provocadores.


    César Lévano

    César Lévano

    Razón Social

    cesar.levano@diariolaprimeraperu.com