Pedro Pánico Kuczynski

El ciudadano estadounidense PPK ha quedado muy mal con su anuncio de que el avance electoral de Susana Villarán es visto como un riesgo para los inversionistas extranjeros. A las pocas horas tuvo que cantar la palinodia, es decir, tragarse sus palabras.

Por Diario La Primera | 24 set 2010 |    
En realidad, el extenso informe del Barclays Bank invocado por PPK dedica muy poco espacio a las elecciones municipales de Lima. Se ocupa sí de la situación de la economía y la sociedad peruana.

He leído con atención el texto del informe en inglés. Un párrafo central explica que los conflictos sociales han empezado a amenazar proyectos de inversión. Se basa en el hecho, señalado por la Defensoría del Pueblo, de que, aunque hay cierta mejora en ese renglón (246 conflictos sociales latentes u activos fueron registrados hasta agosto de este año, cifra inferior a la que se daba en agosto de 2009), el número sigue siendo tres veces más alto que en 2007.

Subraya el texto que ahora casi el 50% de los conflictos está asociado con problemas socio-ambientales, y el 80% de éstos se relaciona con proyectos de inversión minera. “Esto grandes disturbios”, se lee en el informe, “están poniendo en peligro algunos de los proyectos, forzándolos a detener sus operaciones o usar parte de sus recursos para cumplir con algunos servicios públicos demandados por las comunidades”.

Y aquí viene el nudo del asunto: “En varios de los casos, los problemas se han agravado por la falta de habilidad mediadora del gobierno a causa de una débil capacidad institucional”.

A buen entendedor, pocas palabras bastan. El banco dice que el Estado peruano no tiene capacidad mediadora. El porqué lo conocemos los peruanos: porque siempre se coloca al lado de la gran minería y en contra de los trabajadores y las poblaciones.

No es, pues, doña Susana Villarán la que suscita temores entre los inversionistas foráneos. La culpa es más bien, aunque no lo diga el Barclays Bank, del presidente Alan García y sus ministros.

Algunos comentarios del informe son dignos de atención. Por ejemplo, cuando explica que las encuestas de opinión han cubierto sólo las ciudades grandes y medianas. Eso abarca, indica, 65% de las ciudades que cuentan con el 75% de la población. En otras palabras, las encuestas sólo reflejan la opinión de aproximadamente el 50% de la población. “Esto implica falta de información respecto a los posibles niveles de descontento y por lo tanto respecto a las verdaderas preferencias electorales de las personas que pertenecen a los sectores más pobres”.

Otro pasaje llamativo es el que señala que los conflictos sociales tienen un bajo nivel de coordinación entre sí, pero que si la coordinación crece junto con la agresividad puede ser una amenaza mayor para la administración que se elija en 2011.

    César Lévano

    César Lévano

    Razón Social

    cesar.levano@diariolaprimeraperu.com