¡Paren de robar!

Si no recuerdo mal, fue la periodista argentina Olga Wornat quien citó en su libro Menem. La vida privada esta frase de un congresista de su país: “¡dejen de robar dos años y se resuelven los problemas de Argentina!”.

Por Diario La Primera | 07 oct 2008 |    

El jefe de la página económica del diario bonaerense La Nación me aclararía después que en verdad la frase fue: “¡dejemos de afanar dos años y se resuelven los problemas de Argentina!”.

El congresista había resultado uno de los ladrones.

El episodio me vino a la memoria al leer el comunicado del Apra que condena y expulsa de sus filas a Rómulo León Alegría y Alberto Químper Herrera por el escándalo del “faenón” con que, a cambio de una paga en dólares, auspiciaron a la empresa petrolera noruega Discover Petroleum.

“Ahora sólo falta que la corrupción expulse a Alan García”, comenta Víctor Hurtado.

Porque hay un ancho contexto de corrupción y manejos oscuros detrás de todo esto. El gobierno aprista está tan podrido que hasta hay corrupción dentro de la corrupción.

Existe una red de nombres empinados que resultan involucrados, incluido el premier Jorge del Castillo. Nos recuerdan que en el gobierno alanista hay escándalos de corrupción que no alteran los nervios del Apra: venta irregular de terrenos del Estado, sospechosa venta del aeródromo de Collique, compras turbias de patrulleros, etc., etc.

Existe, en suma, una corrupción generalizada, sistémica, como en tiempos de Fujimori, sólo que ahora no es centralizada en la cúspide, sino que abarca toda la anatomía del Estado.

El otro lado oculto es que hay intereses que rivalizan con Discover Petroleum. Ellos no sólo disputan los campos petroleros, sino que buscan impedir que Petroperú recupere su función exploratoria.

El fundamentalista Jaime de Althaus revela sin querer esa estrategia: “Esto demuestra que el Estado no debe meterse en la actividad empresarial”. ¡Como si no existiera en Brasil la gigantesca, ultramoderna y lucrativa Petrobras! ¡Como si Venezuela no se beneficiara con el papel estatal en el sector del gas y el petróleo!

El régimen está podrido y tiene ramas podridas: todas pertenecen al árbol partidario. El portaestandarte es Agustín Mantilla; pero ya vemos que también Rómulo León tenía influjo en el poder, sobre todo en Energía.

Como se recuerda, León fue ministro en el primer período de García. Salió con una fortuna en su cuenta bancaria. Se le descubrió un desbalance patrimonial millonario. El Apra lo expulsó y la justicia, aunque influida por el aprismo, le embargó sus bienes. En el 2006 quiso ser candidato al Congreso. Su gran amigo Alan García le dijo que no, por sus antecedentes. Como premio consuelo, puso a la linda Luciana León, hija del pecador, en la lista partidaria.

Todo queda en casa. El Apra es hoy la casa de la corrupción.


    César Lévano

    César Lévano

    Razón Social

    cesar.levano@diariolaprimeraperu.com