Otro Bush a la vista

El debate entre los candidatos a la presidencia de Estados Unidos ha tenido la virtud de mostrar que John McCain quiere continuar y hasta empeorar la política ultrarreaccionaria y agresiva de Bush.

Por Diario La Primera | 28 set 2008 |    

McCain pretende ganar la guerra en Irak, victoria que los comandantes de ese frente juzgan imposible, e insinúa que hay que emprender otras guerras contra Irán y también Corea del Norte.

Por supuesto que la discusión no pudo evitar el tema de la crisis que amenaza al mundo.

En este campo, McCain se declara hoy partidario de reformar el sistema financiero y reprocha a su contendor el interesarse en el pasado, en busca de causas. McCain intenta así ocultar responsabilidades de la cúpula que rodea a Bush y a la que él ha apoyado en lo fundamental.

La última edición de Time recuerda una frase de Barack Obama anterior al debate: “John McCain ha estado en Washington durante 26 años y no ha alzado un dedo para establecer regulaciones que hubieran impedido esta crisis”.

No se puede evitar futuras crisis o agravamiento de la actual si se esconden las culpas de especuladores y traficantes. El martes último, en la Asamblea de Naciones Unidas se descargó lo que Le Monde califica como “un golpe de cólera” contra Wall Street.

Nicolas Sarkozy, el conservador presidente de Francia, condenó la irresponsabilidad de los banqueros y agentes que, según él, han desviado al sistema capitalista. “Se dice que no se sabe quién es responsable. ¡Qué bien! Cuando todo iba bien, se sabía quién cobraba los bonos”. Por ello, el mandatario galo invocó “un capitalismo regulado, en que sectores enteros de la actividad financiera no sean dejados a la sola apreciación de los operadores del mercado”.

Más rotundo fue el presidente Lula, de Brasil, quien fustigó así: “La euforia de los especuladores ha sido reemplazada por la angustia de pueblos enteros” y acusó a los “fundamentalistas del mercado”. Citando al economista brasileño Celso Furtado, Lula dijo que no se debe permitir que “las ganancias de los especuladores sean siempre privatizadas, mientras que sus pérdidas son invariablemente nacionalizadas”.

Esto, en el fondo, propone el plan de Bush de rescate del sistema financiero: que el Estado compre 700 mil millones de dólares en activos de los bancos hipotecarios. Un salvamento que pagarán los ciudadanos.

Ni McCain, ni el propio Obama, llegan a una conclusión que cada vez está más clara: la crisis actual es una crisis sistémica. El neoliberalismo se cae a pedazos.

Hasta Hank Paulson, secretario del Tesoro de Estados Unidos, ha dicho en estos días: “el capitalismo rudo (the raw capitalism) ha muerto”. El londinense Financial Times escribió el jueves 25: "Estados Unidos necesita un plan de recapitalización para su frágil sector financiero". En el Perú, nuestros gobernantes creen que “aquí no pasa nada”.


    César Lévano

    César Lévano

    Razón Social

    cesar.levano@diariolaprimeraperu.com