Nuevo jale de la revocación

Agustín Mantilla, brazo derecho de Alan García en el ejercicio del poder, no es un personaje recomendable, pero ahora recomienda sacar a Susana Villarán de la alcaldía.

| 23 enero 2013 12:01 AM | Columna del Director | 1k Lecturas
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Mantilla fue elevado a altos cargos del Apra y del gobierno por el expresidente García, de quien fue secretario privado y compañero inseparable sin interrupción.

La trayectoria de Mantilla ilustra sobre el carácter y la moral del aprismo de la era García. Fue primero viceministro del Interior y luego ministro de la misma cartera en el primer régimen del Apra. En ese lapso ocurrió la matanza de El Frontón, en 1986. Mantilla dirigió la operación, cuyo autor intelectual fue el entonces Presidente. Años más tarde, éste atribuyó a su secuaz toda la responsabilidad de la masacre.

Fue secretario general del Apra entre 1993 y 1995 y en 1995 resultó elegido congresista. Fue notoria entonces su actitud de plegarse a la bancada fujimontesinista en acuerdos destinados a impedir que se investiguen actos de corrupción.

En marzo del 2000 perpetró una hazaña descollante. Recibió 30 mil dólares de Vladimiro Montesinos para gastos de la campaña electoral del Apra, de la cual Mantilla era jefe. Cuando esta bajeza fue exhibida por televisión, la dirigencia aprista lo separó del partido. García declaró que esa acción había sido una “puñalada por la espalda”. Lo que pasa es que también Mantilla cree que la plata viene sola. Sus vínculos con el Apra nunca se rompieron.

Todo el mundo se asombró cuando se reveló que en el Union Bank de Suiza existían unas cuentas de dos millones y medio de dólares a nombre de Mantilla. El dinero había sido depositado en diciembre de 1990 y enero de 1991, poco después de que García concluyera su primer periodo. Mantilla ha justificado esa fortuna con argumentos nada creíbles.

El 27 de junio de 1989, cuando García gobernaba, se hizo pública una nota de carácter secreto de la Dirección de Seguridad del Estado de la Policía, que daba a conocer los nombres de altos funcionarios apristas involucrados en el robo sistemático de oro, de propiedad de Centromin. El documento atribuía protección en el delito al Ministerio del Interior, “como es el señor Mantilla, que obedecería disposiciones directas del señor Presidente Constitucional”.

El gerente de Operaciones Metalúrgicas de Centromin, ingeniero Óscar Posadas, llegó a declarar que el oro “era para el presidente de la República y que no era la primera vez que ordenaba una gestión de ese tipo”.

En el poder y fuera de él, Agustín Mantilla ha demostrado constante inclinación represora y violentista. No solo El Frontón figura en su currículo. No en vano está incluido en el caso del grupo paramilitar “Rodrigo Franco”, que llevó a cabo ejecuciones extrajudiciales.


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César Lévano

Razón Social

cesar.levano@diariolaprimeraperu.com

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