Nubes negras en el mundo

En estos momentos cunde el entusiasmo por la negociación para un tratado de libre comercio con Europa. El viaje del Presidente Ollanta Humala al viejo continente alimentó expectativas. Por desgracia, toda la información económica de las últimas semanas indica que la crisis se ahonda en Europa, y afecta ya a la India y la China.

Por Diario La Primera | 15 jun 2012 |    

El Estado y el sector privado deberían tomar el pulso a la situación y decidir las medidas correspondientes.

La revista Time en su edición para el 18 de junio dedica todas sus páginas a la situación de China. Una ilustración explica la evolución económica. El producto bruto interno de China baja de 10 por ciento en 2010, a 9 por ciento en 2011 y 8 por ciento (proyectado) en 2012. El PBI de Estados Unidos desciende de 3 por ciento en 2010, a 1.5 por ciento en 2011 y a 2 por ciento este año. La Eurozona retrocede de 2 por ciento en 2010, a 1.5 por ciento en 2011 y, atención, a -0.3 por ciento en 2012.

Hay que apretar, entonces, el cinturón de las ilusiones.

La India no escapa al bajón. De un crecimiento de 9 por ciento anual cae a un 5.3 por ciento, según el semanario londinense The Economist del 9 de junio.

Esa declinación global afecta el comercio exterior mundial, comienza a reflejarse en la cotización de metales y otras materias primas y, además, repercute en los niveles de vida y empleo en cada país afectado.

Dice The Economist que el índice de la India es el peor en siete años y que la catástrofe del milagro económico en ese país tiene un costo social que “podría superar los padecimientos de la Eurozona. El ritmo de crecimiento de casi dos dígitos que experimentó la India en 2004-2008, si se hubiera sostenido, prometía sacar a cientos de millones de indios de la pobreza, y crear rápidamente empleos para todos los jóvenes que llegarán a edad laboral en las próximas décadas, una de las mayores, y potencialmente más inquietantes, explosiones demográficas que el mundo ha visto”.

En su sección de opinión editorial The Economist dibuja un panorama sombrío. El título es: “La economía mundial está en grave peligro. Mucho depende de una mujer”. Se refiere a Angela Merkel, la canciller de Alemania. “Hay”, dice la revista, “una combinación de crecimiento desfalleciente y un creciente riesgo de catástrofe financiera. Las economías se están debilitando en todo el mundo. Las recesiones en la periferia de Europa se están agudizando. Tres meses consecutivos de cifras débiles en el empleo sugieren que la recuperación de Estados Unidos está en dificultades”.

Concluye The Economist que la solución está en que la señora Merkel preserve la moneda única, el euro, e incluye pasar de la austeridad a un foco mayor en el crecimiento económico; complementando la moneda única con la unión monetaria.


    César Lévano

    César Lévano

    Razón Social

    cesar.levano@diariolaprimeraperu.com