No sólo de jurel vive el hombre

El precio de los víveres alimenta el descontento y devora la escasa popularidad del régimen. Hasta el kilo del humilde jurel ha subido de dos a seis soles en pocas semanas. El jurel congelado de a sol llega a muy pocos lugares. Todos los demás precios se han disparado.

| 20 marzo 2008 12:03 AM | Columna del Director | 511 Lecturas
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Las alzas no se deben sólo a los especuladores, como fingen creer los gobernantes. El primer culpable es el propio gobierno: Nunca ha prestado atención a las propuestas del sector agrario para enfrentar el problema. Por ejemplo, la adquisición de úrea mediante tratos de gobierno a gobierno, o la reconversión de la gran industria agroalimentaria, para que procese productos nacionales, en vez del trigo importado.

Esto último muestra el fracaso gubernamental como fruto de su contubernio con los magnates del negocio alimentario: Un decreto supremo publicado el 19 de julio del 2007 eliminó los derechos arancelarios al trigo. Se dijo que eso iba a reducir el precio del pan y los fideos. El pan y los fideos subieron, y las ganancias del Grupo Romero también.

Otro decreto supremo, del 13 de setiembre del 2007, eliminó o redujo aranceles para 4,135 partidas, incluidos alimentos. Luis Carranza, ministro de Economía, afirmó entonces: “Con esta medida, los precios de los alimentos bajarán en un promedio de 10% en los próximos seis meses.” Este 13 de marzo se cumplieron seis meses de la profecía. Las amas de casa saben que esa es otra promesa incumplida del gobierno y el ministro neoliberal.

Hay una verdad a medias en la propaganda bufa del gobierno: el alza de los alimentos es un fenómeno internacional. SÑ Pero muy nacional es la incapacidad gubernamental, motivada por la ceguera prooligárquica y proyanqui. El servilismo de estos políticos empobrece la canasta familiar.

El alanismo parece atraer calamidades. En su anterior período, la inflación arruinó al país. Hasta ahora García echa la culpa a la coyuntura mundial de esa etapa. Hoy, coincidiendo matemáticamente con el nuevo ascenso de García, se ha desatado el encarecimiento internacional del petróleo, el gas y los fertilizantes.

La conyuntura internacional fue igual entonces para todos los países; pero ninguno tuvo los niveles inflacionarios terroríficos que sufrimos acá.

Un gobierno serio sirve para enfrentar la realidad externa con medidas internas adecuadas. De eso hemos carecido a lo largo de nuestra historia republicana.

El oficialismo no tiene estrategia económica independiente. Y ni siquiera intenta un conjunto de medidas coyunturales para superar la crisis. Para no variar, Jorge del Castillo echa la culpa al “factor externo”.

Lo pintoresco es que creen que con una visita de los ministros a los mercados –factor interno– pueden resolver el problema.

El problema no está allÑ El problema son ellos.


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César Lévano

Razón Social

cesar.levano@diariolaprimeraperu.com