No hay semilla de quinua

Grata noticia es el nombramiento de Nadine Heredia, Primera Dama del país, como embajadora especial de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en el esfuerzo de emplear la quinua en la lucha contra la pobreza.

| 26 febrero 2013 12:02 AM | Columna del Director | 1.9k Lecturas
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Grata noticia es el nombramiento de Nadine Heredia, Primera Dama del país, como embajadora especial de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en el esfuerzo de emplear la quinua en la lucha contra la pobreza.

Lo malo es que el anuncio nos coge impreparados. El discurso choca con la realidad. Por lo pronto, en el mercado interno, la quinua está muy cara: nueve soles el kilo en los mercados populares; 13 o 14 soles el kilo en los supermercados. No hay, por otra parte, ningún programa para fomentar el cultivo del grano, aumentar la producción y reducir el precio.

En Puno, hay indignación porque su plato favorito, el de quinua, se ha alejado en alas del precio y la exportación.

La sorpresa mayor es esta: no hay semillas de quinua suficientes. Esto se debe a un achaque que no ha experimentado ninguna transformación: el abandono de la investigación. El Instituto Nacional de Investigación Agraria (INIA) es acá la última rueda del coche. En Argentina y Chile, institutos análogos son fuente de desarrollo y prevención.

Desde junio del 2012, la revista de Reynaldo Trinidad “Agronoticias” ha estado publicando notables estudios con miras al Año Internacional de la Quinua, que es 2013. Pero el gobierno no prestó atención. Hace poco, la señora Nadine propuso crear la dieta andina, así como existe la dieta mediterránea. Pero no se hizo nada para materializar la idea, salvo el clásico nombramiento de una comisión. Se me hace agua la boca.

En noviembre último, el ingeniero agrónomo y doctor en ciencias agrarias, Mario Tapia Núñez, puneño con estudios en la Universidad del Altiplano y universidades europeas, publicó en “Agronoticias” el notable estudio “Qué saber para capitalizar al Año Internacional de la Quinua”. Un trabajo rico en referencias, reflexiones y propuestas.

El ministro de Agricultura debería estudiar ese texto. Empieza Tapia por recordar que el 2008 fue declarado por la Asamblea General de la ONU como Año Internacional de la Papa. Y ahora ocurre igual con la quinua. Es un homenaje a la biodiversidad que plantaron, hace miles de años, nuestros antepasados.

El actual es el cuarto ministro de Agricultura del régimen. Sospecho que conoce bibliografía sobre el agro; pero ignora la fragancia de un surco recién abierto. El jefe de gabinete del ministro es un capitán de fragata retirado. Jorge Basadre recordó en “Caretas” las causas hondas de nuestra derrota en la guerra del Pacífico: “el estado empírico y el abismo social”.

“Agronoticias” ha señalado más de una vez las virtudes nutritivas de la quinua, que es parte de un tesoro genético. Ha propuesto además, que en los terrenos arroceros (150.000 hectáreas), ricos en humedad, apenas cosechado el arroz, a mediados de marzo, se siembre quinua. Pero… semillas, semillas. A lo mejor hay que importarlas de Bolivia. ◘


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César Lévano

Razón Social

cesar.levano@diariolaprimeraperu.com

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