No bajar la guardia

El régimen aprista sufrió ayer su primera gran derrota política en el Congreso. Pese a la presión desesperada del Presidente Alan García, una aplastante mayoría aprobó la derogación de los Decretos Legislativos 1015 y 1073. Las cifras son elocuentes: 66 votos a favor contra 29 en contra.

Por Diario La Primera | 23 ago 2008 |    

Hecho notable es que no todos los apristas dieron su voto. La Célula Parlamentaria Aprista tiene 36 miembros. No todos ellos acudieron para evitar lo que García había calificado de antemano como ‘un gravísimo error’.

Dada no sólo la soberbia personal del mandatario, sino también la trama de intereses que defiende, es evidente que no va a tener una reacción sobria y autocrítica. Los voceros del Apra ya han señalado que el Presidente va a observar el acuerdo legislativo.

El inquilino precario de la casa de Pizarro no cree en eso de que el Parlamento es el primer poder del Estado. Haya de la Torre lo dijo; pero García Pérez lo desdice.

Esto significa que la alegría del triunfo manifestada ayer por los pueblos nativos y por la opinión democrática en general debe ir acompañada ahora de un estado de alerta.

Esto significa no aflojar por lazos organizativos y comunicacionales, ni bajar la guardia frente a las agresiones y quizás provocaciones que sin duda se van a suceder de parte del Gobierno.

Ayer demostramos en esta columna cómo García había mentido al mencionar, en su comunicado personal, que el Decreto Legislativo 1015 “establece que cada comunidad campesina que lo decida, con el voto de más del 51% de sus miembros, podrá alquilar, hipotecar, parcelar, etcétera, sus tierras”.

Hay ahora un elemento de juicio que permite despejar cualquier duda al respecto. Nos referimos al volumen Por un Perú Moderno. Decretos Legislativos. Presentación y guía por Alan García. Allí están casi todos los mentados Decretos. El 1015 figura en las páginas 162 y 163.

Con su acostumbrada modestia, García asegura en el prólogo que, gracias a la concesión por el Congreso de facultades legislativas, el Poder Ejecutivo “ha promovido una gran transformación jurídica en el Estado que permitiría a nuestro país avanzar decididamente por el camino de la modernidad, la velocidad administrativa, la inversión y el empleo”.

Ya sabemos lo que pensaban los pueblos amazónicos al respecto, y lo que más de una vez han manifestado las comunidades andinas y los gremios agrarios.

Una sola observación bastará para calibrar el desdén con que el Presidente trata a la Selva. Ni una sola vez, en la enumeración incluida en su prólogo, se refiere a esa región. Como si no existiera.

Algo más. He revistado no sólo el sumario del libro, sino que, página por página, he buscado el texto del Decreto Legislativo 1073. No aparece.

No sólo ese libro, también usted mismo, señor Presidente, necesita una fe de erratas.


    César Lévano

    César Lévano

    Razón Social

    cesar.levano@diariolaprimeraperu.com