México: una lección violenta

La amenaza planteada por narcoterroristas contra los suministros de gas para el país exhibe con crudeza el rostro de los terroristas del Vraem. No son un ejército político, sino una banda de extorsionadores, que a la vez sirven como brazo armado del narcotráfico.

Por Diario La Primera | 11 oct 2012 |    

En México se acaba de mostrar el poder, la ferocidad y el origen de los Zetas, un grupo narco que surgió de un cuerpo de elite del Ejército mexicano que había sido entrenado por la CIA, comandos de Israel y servicios de inteligencia franceses. Ese grupo, integrado por miembros de fuerzas aeromóviles, grupo anfibio y brigada de fusileros paracaidistas, fue fundado en 1994, a raíz de la insurrección zapatista de Chiapas.

Otro sector de los Zetas proviene de las fuerzas especiales de Guatemala, también entrenadas por la CIA para combatir a la guerrilla guatemalteca. La guerra interna causó en ese país 250 mil muertos y desaparecidos. Donaldo Álvarez, exalumno de la Escuela de las Américas, academia de asesinos y torturadores creada por el Pentágono yanqui, organizó en Guatemala los escuadrones de la muerte. Fue para él un negocio privado. Desalojado del poder, vivió 15 años en México, con visado para Estados Unidos. En el país azteca, hizo que los escuadrones de la muerte de su país se convirtieran en entrenadores del crimen organizado en México.

Los reclutados de las fuerzas armadas de Guatemala son llamados los Kabiles, adiestrados para el combate urbano y en la selva. Son portadores de las mejores armas.

Con ese currículo, los Zetas fueron primero el brazo armado del Cartel del Golfo de México. Su especialidad fue reclutar militares en actividad. Entre sus métodos cuenta el decapitar a soldados que se les oponen, y colgar las cabezas en puentes, con un letrero en que se lee: “Soldaditos de plomo: váyanse de aquí. Este territorio es nuestro”.

Los Zetas se pelearon en el 2010 con el Cartel del Golfo y han organizado tienda aparte. Aparte de la crueldad, los distingue su capacidad organizativa. La prueba es que rescataron el cadáver de su jefe, Heriberto Lazcano Lazcano. Este había sido muerto el domingo 7 por marinos. Pero la Marina no se había percatado de que había eliminado al capo del segundo cartel narco de México. Solo debido a que el cadáver de Lazcano fue sustraído, examinaron pruebas y se dieron cuenta de la jerarquía del muerto.

La jefatura de los Zetas pasa ahora a Miguel Ángel Treviño Morales, quien inició su carrera con “Los Tejas”, grupo dedicado al robo y al comercio de drogas al menudeo en Estados Unidos. Sus instintos criminales se traducen en el desmembramiento de enemigos o en quemarlos después de rociarles aceite.

Lo grave es que esos narcos y terroristas tienen nexos con los traficantes peruanos. Hay que tomarlo en cuenta.


    César Lévano

    César Lévano

    Razón Social

    cesar.levano@diariolaprimeraperu.com