Los puntos del Perú en la ONU

El Presidente Ollanta Humala expuso ayer en la Asamblea General de las Naciones Unidas la posición peruana ante cuestiones neurálgicas del Perú, América Latina y el mundo.

| 23 setiembre 2011 12:09 AM | Columna del Director | 2.7k Lecturas
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Las facetas que su discurso abarcó son: la crisis económica global y la imprescindible unidad latinoamericana para enfrentarla; la lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico; la necesidad de reconocer a Palestina como miembro pleno de la ONU; la urgencia de poner fin al bloqueo a Cuba, tal como lo exigen todos los países latinoamericanos.

Estas propuestas responden a la orientación del actual régimen peruano sobre la necesidad de cambios en la política internacional. No propugna el mandatario una ruptura maximalista en el frente externo, pero sí formula iniciativas renovadoras a la luz de la coyuntura y los problemas y perspectivas que se dibujan en el horizonte. Es, en el fondo, lo que la mayoría del país aprobó en las elecciones y reafirma en las encuestas.

“Nos hemos propuesto democratizar la democracia”, dijo Humala en la ONU. Es un concepto acertado, puesto que ve la democracia como un sistema cambiante, perfeccionable, no congelado. En ese escenario presentó el Presidente el esfuerzo de integración nacional, que valora nuestra diversidad y que reconoce derechos y demandas de los pueblos indígenas.

Merece aprobación la idea reiterada por Humala sobre la conveniencia de prevenir efectos de la crisis mundial mediante el estímulo a la industria y el comercio intrarregional, con el objeto de mitigar los efectos de la hecatombe que amenaza a Estados Unidos, Europa y Asia, y que puede afectar incluso a China.

En cuanto a la lucha contra las drogas ilícitas, Humala coincidió con el Presidente de México, Felipe Calderón, quien anteayer planteó en la Asamblea la obligación que tienen los países adelantados de reducir de modo más enérgico la demanda de drogas en esos países (más del 50 por ciento de los jóvenes de Estados Unidos consumen drogas). Sabido es que México es víctima de una verdadera guerra, que los narcos libran con armas compradas en Estados Unidos, el país del gatillo libre. Humala expresó que “es deber de los estados actuar firme y coordinadamente”.

Humala sabe que la lucha contra los narcotraficantes es dura y compleja. La creciente muerte de militares peruanos a manos de remanentes de Sendero Luminoso, muestra una perspectiva de sangre y violencia, que el país rechaza. Puso el dedo en la llaga el mandatario cuando recalcó que la política antidrogas peruana no se limita a la erradicación de las plantas de coca, sino que abarca el desarrollo alternativo.

Washington ayuda muy poco al Perú en esa lucha: algo así como US$36 millones de dólares al año. En la región de la droga, un kilómetro de carretera cuesta US$ dos millones.


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César Lévano

Razón Social

cesar.levano@diariolaprimeraperu.com