Las ínfulas extrañas

Un anuncio de Ollanta Humala sobre la ratificación de Julio Velarde en el Banco Central de Reserva ha despertado el entusiasmo de la derecha política y de la Bolsa de Valores. Signo de que una y otra comparten la misma bolsa y los mismos valores. Están poseídas por ínfulas extrañas al voto y la esperanza popular.

| 20 julio 2011 12:07 AM | Columna del Director | 1.3k Lecturas
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Cuenta la historia que el revolucionario alemán Auguto Bebel se sorprendió cuando la prensa de derecha aplaudió uno de sus discursos. “Viejo Bebel”, se dijo, “¡qué grave error has cometido para merecer estos halagos!”.

Ollanta no es, ni dice ser, un revolucionario. Pero debiera meditar en lo que significa que los sectores más retrógrados del país se congratulen del caso Velarde y se refocilen con la posibilidad de que el actual viceministro de Economía, Miguel Castilla, sea su ministro de Economía.

Hay quienes sugieren que en el trasfondo de esos pasos a la derecha está el ejemplo de Lula. En política, las analogías suelen ser engañosas. El brillante, demoledor análisis de José Oscátegui que publicamos en la página ocho de esta edición, lo demuestra. “La pujanza del capitalismo brasileño tiene en su base la enorme presencia del Estado en su economía”, explica Oscátegui.

Un dato puede ilustrar la diferencia entre el Perú y Brasil. Al asumir el poder Lula mantuvo al conservador presidente del Banco Central de Reserva. Pero éste nunca se opuso a los programas sociales de Lula, y no hubiera podido sabotearlos, aunque le disgustaran. El marco constitucional, financiero y político se lo impedía.

Las concesiones del presidente electo han ganado ovaciones en el sector que ayer lo combatía; pero han suscitado críticas, dudas y malestar entre quienes lo apoyaron, y respaldaron tanto el programa de abril como la mesurada hoja de ruta adoptada para la segunda vuelta.

Un distinguido escritor y analista político peruano me dijo ayer: “Hermano, creo que hemos elegido otro Toledo”. Fue antes un entusiasta y contagioso defensor de la candidatura de Humala.

La frase es expresión extrema del pesimismo que han suscitado las primeras medidas del mandatario electo. Aun si suponemos exagerada esa reacción, hay que pensar que algo de ese sentimiento se refleja en el bajón de 29 puntos en la aprobación a Humala.

Sea como fuere, el caso Julio Velarde, la nebulosa de Miguel Castilla, han engrosado los efectos negativos del viaje de Alexis Humala, todavía rodeado de enigmas y envuelto en silencios y evasivas. Mal síntoma en vísperas del 28 de Julio.

Por eso mismo, se espera que en su Mensaje inaugural Ollanta Humala despeje dudas y levante ánimos, mediante el sencillo secreto de exponer verdades y no ceder demasiado terreno a la derecha. Esa es la única vía para que cumpla sus promesas y abra en serio una etapa de cambios.

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César Lévano

Razón Social

cesar.levano@diariolaprimeraperu.com