La tragedia griega

Grecia arde. El pueblo heleno se ha lanzado a las calles a protestar contra una política dictada por la Comunidad Europea y que incluye alza de impuestos, limitación del gasto fiscal y privatizaciones, así como despidos en masa y reducción de salarios. La misma receta del Fondo Monetario Internacional para América Latina. Por lo demás, el FMI es autor del proyecto aprobado por el régimen del Partido Socialista griego.

Por Diario La Primera | 30 jun 2011 |    

Se puede prever que esas medidas no resolverán la crisis, sino que la agravarán. Por lo pronto la violencia, las protestas y las paralizaciones laborales van a deteriorar aún más la economía. Ese itinerario de terror económico y hundimiento del país se ha visto en España.

Uno de los aspectos notables de la crisis griega es la participación masiva de jóvenes en los enfrentamientos con la fuerza pública. La raíz es visible: la desocupación juvenil llega a más del 40 por ciento.

El intento de resolver el problema mediante medidas drásticas no funciona ni en Grecia ni en ninguna parte. Si lo sabremos en el Perú, particularmente en Puno.

Precisamente, la edición de enero de 2011 de la revista Internationale Politik und Gesellschaft (Política Internacional y Sociedad) de la Fundación Ebert aporta un examen teórico sobre la crisis europea. La autora, Melanie Morisse-Schilbach, empieza su texto con una referencia al libro Ach Europa! (Ay Europa!) del escritor, poeta y “buen europeo” Hans Magnus Enzensberger, quien ha elegido hablar de los países débiles de Europa, no de los poderosos: Gran Bretaña, Alemania y Francia.

La idea es que Alemania, el país más fuerte de Europa gracias a su política interna de respeto a los derechos sociales, ejerce en ese continente una “hegemonía benigna”. La señora Morisse-Schilbach acude a la reflexión de Antonio Gramsci, quien considera que la hegemonía debe basarse más en la ideología que en la coerción.

Eso es lo que ha faltado en el trato de la Comunidad Económica Europea respecto a Grecia, como también en relación con España.

En lugar del diálogo, la paliza. Ayer, el Parlamento griego aprobó por 155 votos a favor y 138 en contra la ley rechazada por las masas. Ese acuerdo legislativo causó ira en el pueblo. La represión desatada, con violentas golpizas contra los descontentos, no apaciguará sin duda a las masas. Tampoco resolverá el problema de la enorme deuda de Grecia. Con las medidas recién impuestas el gobierno pretende recaudar 78 mil millones de euros; pero la deuda asciende a 355 mil millones de euros.

No debe olvidarse que el griego es un pueblo aguerrido, que en décadas recientes se enfrentó a dictaduras fascistas, y las venció. Cuenta con fuerzas de izquierda que ostentan autoridad intelectual y política. Las medidas antinacionales y antisociales no van a contar con la sumisión.

    César Lévano

    César Lévano

    Razón Social

    cesar.levano@diariolaprimeraperu.com