La razón de fondo del Papa

El padre Federico Lombardi, portavoz del Vaticano, pronunció el lunes, en conferencia de prensa, una frase que parece desvelar el motivo real de la renuncia de Benedicto XVI: “Puede que haya valorado los problemas de gobernabilidad, pero sobre todo el papel de la Iglesia en el mundo”.

| 13 febrero 2013 12:02 AM | Columna del Director | 1.2k Lecturas
1277

Dijo el Sumo Pontífice en su carta de renuncia que por su avanzada edad ya no tiene fuerzas para ejercer adecuadamente el ministerio. Pero, asimismo, expuso que “en el mundo de hoy –sujeto a grandes transformaciones y sacudido por cuestiones de gran relieve para la vida de la fe– para gobernar la barca de San Pedro es necesario el vigor tanto del cuerpo como del espíritu”.

En círculos bien informados de Europa corre la voz de que en verdad el Papa padece una enfermedad que no se quiere revelar, no porque sea vergonzosa. ¿Cáncer?

Esa sería la fuente del debilitamiento físico. La alusión a la gobernabilidad del Vaticano esgrimida por el portavoz Lombardi remite a otros problemas. Estos son señalados de modo implícito en la carta pontificia, al hablar de “un mundo sacudido” por cuestiones de gran relieve para la vida de la fe.

Hay en el Estado papal, el Vaticano, un nudo de conflictos políticos, sociales, financieros y morales. No se puede omitir que la pederastia, por ejemplo, no solo desacreditó a la Iglesia, sino que también significó pérdida de feligresía, sobre todo en Europa. Lo cierto es que, a pesar de los escándalos y las denuncias probadas, no hay ningún sacerdote preso por violador de niños y niñas.

Los temas de corrupción financiera en el Vaticano, expuestos por el exmayordomo del Papa, revivieron disputas y negociados que ya antes sacudieron el mundo. Ambiciones y vicios muy poco afines a Jesucristo, quien pidió a sus discípulos renunciar a los bienes materiales.

Los conflictos con los judíos y los musulmanes también deben de haber agitado la mente de un Papa que se distinguía por su inclinación a la filosofía y por recorrer las páginas de la historia, no solo la religiosa.

Antes de bajar de la cruz del papado, Benedicto XVI se preocupó por conformar un colegio cardenalicio con amplia mayoría conservadora. Eso ha conducido a que los analistas crean que el Papa futuro será, pura y simplemente, continuación del renunciante.

Difícil es creer en sorpresas en este caso. No faltan, sin embargo, quienes aseveran que el próximo Papa puede ser un latinoamericano. Se presenta al cardenal brasileño João Braz de Aviz, quien, pese a que se le señala como partidario de la Teología de Liberación, no es un rebelde. No solo eso: es prelado en el país con más católicos que hay en el mundo. No me imagino a los cardenales tipo Juan Luis Cipriani votando a favor de un prelado “rojo”.


¿Quieres debatir este artículo? prueba abriendo un tema en nuestros foros.

En este artículo: |


...

César Lévano

Razón Social

cesar.levano@diariolaprimeraperu.com

0.585791110992