La paraca que viene del norte

El semáforo rojo de la recesión se ha encendido en Estados Unidos y Europa. Tiñe todo el horizonte: la vivienda, los alimentos, la energía, el crédito.

Por Diario La Primera | 02 jul 2008 |    

“El mundo está en crisis por el alza de los precios del combustible y de los alimentos”, declaró ayer Dominique Strauss-Kahn, director gerente del Fondo Monetario Internacional. Más categórico es George Soros: “Es la primera vez desde la gran depresión que el sistema financiero internacional se acerca a un auténtico cataclismo”.

En su libro The new paradigm por financial markets (= El nuevo paradigma para los mercados financieros), Soros reitera un argumento que exhibe desde hace años: la crisis se debe al fundamentalismo de mercado.

La periodista peruana Vicky Peláez, que vive hace años en Estados Unidos, ha pintado una imagen dolorosa: familias estadounidenses que han levantado una choza sobre un basural, mientras la casa que abandonaron por no poder pagar el crédito, estaba vacía, y nadie quería comprarla.

El problema es grave y debería alertar a quienes han puesto su confianza y sus dólares -o los dólares que administran- en acciones norteamericanas. Este año, Estados Unidos va a crecer sólo uno por ciento; Gran Bretaña, Europa y Japón crecerán 1,5 por ciento. Por eso quieren ahora deshacerse de africanos y “sudacas”.

Entretanto, el PBI de Brasil, Rusia, la India y China (el grupo BRIC, destinado, según todos los pronósticos, a dominar la economía mundial) crece más de 7% anual.

General Motors señaló en junio una baja de 18,5 por ciento en su venta de automóviles. Peor es el caso de Ford: 30% de baja. Chrysler, el tercer fabricante de autos, sufrió un bajón de 36%.

Un problema muy grave, que puede afectar trágicamente a quienes se dejan llevar por los “consejos de oro” de los magos de las finanzas criollos, es la bancarrota de grandes bancos de Estados Unidos y Europa.

Ayer, en la reunión en la cumbre del Mercosur, que agrupa a Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay, con Venezuela en proceso de adhesión, el presidente Luis Inácio Lula da Silva llamó a tomar precauciones respecto a la economía y las finanzas de Europa y Estados Unidos.

Lula advirtió que los costos de inflación en los alimentos los están pagando ya nuestros países, “con crisis que luego derivan en misiones del FMI”. “Ya conocemos los resultados: recesión, desempleo y disminución de la calidad de vida de las personas”.

Un financista irónico, James Sinclair, declaró en febrero último a The New Yorker: “para el final de la década, todos estaremos viviendo en cuevas, o, por lo menos, cargando en carretilla papeles financieros que no sirven para nada”. En cuanto al dólar, expresó, recordando la República de Weimar: “¿Por cuánto tiempo se puede monetizar la bancarrota?”.

El semáforo rojo sigue encendido.


    César Lévano

    César Lévano

    Razón Social

    cesar.levano@diariolaprimeraperu.com