La injusticia es desorden

Dos ministros defendieron ayer la idea del orden que Alan García amenaza aplicar contra las luchas populares.

| 14 julio 2009 12:07 AM | Columna del Director |913 Lecturas
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Dijo Aurelio Pastor, el inexplicable ministro de Justicia: “Existe mucha gente que se aprovecha de la pobreza y del desconocimiento de la gente, para promover el desorden”.

También Rafael Rey amenazó: “es importante que se entienda que la autoridad está elegida para ejercer las atribuciones que la ley le da, y a veces este ejercicio de autoridad puede resultar aparentemente duro”.

En los días en que Francia luchaba por librarse del ocupante nazi, el poeta Paul Éluard dijo a su patria: “Tú no soportas la injusticia. / Para ti es el único desorden”.

La injusticia dominante en el Perú en todas las esferas -la salud, la educación, el ingreso, los derechos laborales, la propiedad comunal, los bienes culturales- es la madre de los conflictos sociales. Los que se dicen defensores del orden fomentan el desorden.

Durante mucho tiempo se atribuyó al poeta alemán Goethe la expresión: “prefiero la injusticia al desorden”. Hace cuatro o cinco años recibí un magistral libro de ensayos de autor peruano, cuyo nombre me reservo, en el que se ponían las cosas en su sitio.

La frase goetheana reza en realidad así: “Prefiero una injusticia al desorden, porque el desorden es causante de mil injusticias”. Goethe prefería, pues, una injusticia a mil injusticias. Eran los días revueltos de la revolución francesa y él se inclinaba por la justicia.

En otros tiempos, ideólogos de la derecha profascista peruana se refugiaban en la versión mutilada del texto de Goethe. Sin quererlo, admitían que defendían un orden que se acomodaba con la injusticia.

Igual ahora. En las declaraciones de un extremista clerical y un abogado de causas inconstitucionales, el orden se convierte en coartada de la injusticia.

Ello ocurre cuando el capitalismo exacerbado y los abusos contra los trabajadores y los pobres en general suscitan críticas acerbas incluso en el conservador Papa Benedicto XVI.

En su Encíclica Caritas in veritate (Caridad en la verdad), dada a conocer el martes 7 de julio, el Papa denuncia que el acaparamiento de los recursos por el Estado y los grupos de poder es “un grave impedimento para el desarrollo de los países pobres”.

“La sociedad cada vez más globalizada nos acerca, pero no nos hermana y hay que movilizarse para que la economía evolucione hacia salidas plenamente humanas”, advierte Benedicto XVI.

Critica también la economía del “corto y tal vez brevísimo plazo” que determina, dice, que se rebaje el nivel de tutela de los trabajadores.

¿Qué dirá Rafael Rey al respecto? ¿No le parecerá que el jefe de la Iglesia atenta contra el orden como un vulgar agitador?

El Opus Dei debería llamar al orden al Sumo Pontífice.

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César Lévano

César Lévano

Razón Social

cesar.levano@diariolaprimeraperu.com

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