La crisis crece

El economista César Peñaranda acaba de poner el dedo en la llaga: el Perú va a crecer este año, sí, pero sólo 0,7 por ciento.

Por Diario La Primera | 26 nov 2009 |    

Esto quiere decir que la economía se ha estancado. Peñaranda es un economista significativo. Preside el Instituto de Economía y Desarrollo de la Cámara de Comercio de Lima.

El presidente Alan García, candidato al Premio Novel de Economía, debe de arder en cólera al ser desmentido por la realidad. “Estudiosos” optimistas como los exhibidos a cada rato por Jaime de Althaus en el Canal N empiezan a parecer cómicos que no osan decir su nombre. Hay un español que podría enriquecer el elenco de Los Chistosos.

No se limitan al dato señalado, los males ubicados por Peñaranda. Precisa él que, como consecuencia del crecimiento nulo, subirá en dos puntos el índice de pobreza. Éste llegará a 38%.

Óscar Ugarteche estableció en un informe del 18 de octubre una verdad pétrea: “Si el gobierno quisiera sacar de la pobreza al país sólo con el crecimiento del PBI se necesitarían más de 80 años de crecimiento por encima de los 5 puntos anuales. Con el ‘boom’, la desigualdad no se redujo, pero creció en 6% el consumo de los más ricos”.

Ugarteche vio el lugar donde las papas queman: la ausencia de una auténtica política económica contracíclica, que debe basarse sobre todo en medidas redistributivas (aumento de salarios, por ejemplo), que fortalecen el mercado interno.

El último Informe del Banco Mundial sobre Pobreza, Desigualdad y Desarrollo en el Perú encontró que entre 2004 y 2007 la pobreza se redujo 2,6% en la costa urbana; en la selva rural, en 0,7% y en la sierra rural, en 0,3%.

Entre 2002 y 2007, según el Banco, el salario siguió cayendo. En 2002, al empezar el “boom” económico, los salarios significaban 25% del Producto Bruto; en 2007, se encogieron a 21,9%.

El ingreso promedio de la Clase A es de 12,118 nuevos soles mensuales; el de los obreros es veinte veces menor: 660 nuevos soles.

La pobreza nos empobrece a todos. Para enfrentarla hay que eliminar la política antilaboral que Fujimori implantó.

Otra vía contracíclica, adujo Ugarteche, es aumentar la inversión pública. Pero, cuidado, en el Perú existe una ley de estímulo a la inversión público-privada. Lo malo es que la idea busca, más que estimular la economía, enriquecer a ciertos amigotes, que, más que empresarios, son parásitos burocráticos.

(¿Por qué será que el antiestatista Gonzalo Prialé es ahora un denodado defensor de la inversión pública? ¿No será porque su ONG Wuyaipac, en la que es socio con De Althaus, Pablo Bustamante y Patricia Teuillet, está interesada en ciertos negociazos público-privados?).

A la pobreza social hay que combatirla con una nueva política económica. Al mismo tiempo hay que luchar contra la pobreza moral de los gobernantes.
Referencia
La crisis crece

    César Lévano

    César Lévano

    Razón Social

    cesar.levano@diariolaprimeraperu.com