Irrevocablemente golpistas

El 14 de julio es una fecha histórica, porque marca el momento culminante de la Revolución Francesa, en 1789. En el Perú es el día de una marcha aprista del 2004 en la que se pedía la revocación del entonces Presidente Alejandro Toledo y en la cual Alan García descargó un puntapié contra un pobre hombre que le estaba robando cámara. En el Perú, el 14 de julio es el día del gran puntapié. El Apra se había sumado a una gran marcha de la CGTP.

| 20 febrero 2013 12:02 AM | Columna del Director | 1k Lecturas
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Los dirigentes del Apra descargaron ayer su artillería verbal contra Raúl Diez Canseco, quien en un programa de televisión reveló que un sector de apristas le ofreció promover la vacancia de Toledo, a fin de que el vicepresidente Diez Canseco se hiciera de la presidencia de la República.

Jorge del Castillo ha rechazado con ira la declaración de Diez Canseco y emplazado a éste para que diga qué apristas le propusieron la conjura para defenestrar a Toledo. Muy importante sería que esa información fuera proporcionada al país.

La cuestión de fondo es que el Apra sí buscó revocar al primer mandatario, así como ahora se ha convertido en la palanca política de la mafia que busca sacar a Susana Villarán de la alcaldía de Lima.

Los dirigentes del Apra juegan su mermado capital político en la campaña por el sí a la revocación de la señora Villarán. Después de haber reducido al mínimo el caudal electoral de un partido que solía captar un tercio de los votos ciudadanos, ahora se muestran preocupados, desesperados, ante la perspectiva de otra catástrofe electoral. Si, como es probable, el no se impone, esos líderes tendrán que rendir cuentas a sus propios militantes. Sabido es que su táctica revocadora no fue consultada con las bases apristas.

La conducta autoritaria y antidemocrática de los sepultureros del aprismo pasará en estos días por una prueba de fuego: la celebración del Día de la Fraternidad, el 22 de febrero, fecha del nacimiento de Víctor Raúl Haya de la Torre, en 1895.

La apostasía derechista, la corrupción emblemática (“la plata llega sola”), han provocado agudo malestar entre los apristas honestos. Por algo, algunos de los más prestigiosos disidentes del Apra manifiestan su voluntad de formar un partido nuevo, que reivindique las banderas reformistas y antioligárquicas del aprismo auroral. Luis Alberto Salgado, Enrique Cox y Arístides Haya de la Torre (hijo de Agustín) cuentan entre los promotores de ese movimiento, que se pronunciará el jueves 28 de febrero en el Hotel Bolívar.

En momentos en que avanzan en Nuestra América las corrientes progresistas y latinoamericanistas, es bueno que afloren corrientes de cambio político y moral en nuestro país. Es bueno que se avive el debate de ideas y se coloque en el banquillo a los ladrones y claudicantes. En la historia no hay puntos muertos.


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César Lévano

Razón Social

cesar.levano@diariolaprimeraperu.com