Haya de la Torre en vivo

Ayer se cumplieron 29 años de la muerte de Víctor Raúl Haya de la Torre, fundador del Apra, partido que se pretendió antiimperialista y continental, y ha terminado como meramente peruano y puntal de un régimen que por todos los poros rezuma corrupción y entreguismo antinacional y antipopular.

Por Diario La Primera | 03 ago 2008 |    

Rodrigo Montoya recuerda, en texto del notable libro Voces de la tierra, que estudia los movimientos indígenas de nuestra América, este aforismo africano: “Puesto que no sabemos adónde vamos, sería bueno recordar de dónde venimos”. Eso debería ser deber de los apristas.

Haya ha relatado más de una vez los contactos que en la adolescencia tuvo con los anarquistas de Trujillo, encabezados por el mulato Julio Reynaga, gran orador y organizador. Haya frecuentaba, a los 16 años de edad, la biblioteca anarquista, y es probable que a través de ésta haya entrado en contacto con la obra de Manuel González Prada. En el principio fue la idea libertaria, antiestatista.

En marzo de 1973, con César Hildebrandt entrevistamos a Haya para la revista Caretas. Durante una semana habíamos elaborado un pliego de preguntas y posibles repreguntas para las probables respuestas.

Haya nos recibió amablemente en Villa Mercedes. Pero cuando vio nuestro magnetófono, fue enérgico:

- ¡Si hay grabación, no hay entrevista!

Toda nuestra armazón se venía abajo. Entonces se me ocurrió trabajarlo al sentimiento. Le hablé de los días de su acercamiento a los anarquistas de Trujillo y de Lima, de su amistad fraterna con César Vallejo. En cierta altura de esa onda emocional, le dije:

-Señor Haya, ¿no le daría pena de que estos recuerdos se pierdan para las futuras generaciones?

Su reacción estalló, imprevista:

- ¡Encienda su grabadora!

La entrevista apareció en dos ediciones sucesivas de CARETAS y en diversas antologías dedicadas a Haya. Hildebrandt la ha incluido en su libro Cambio de Palabras (Mosca Azul, 1981), que ya reclama una segunda edición.

Viene esto al caso porque en el respetuoso, pero inflexible diálogo con Haya tuvo éste que trazar un inventario de luchas, sacrificios, defecciones y componendas de su partido. Hildebrandt relata en el prólogo de su libro cómo se encolerizó el jefe del Apra cuando le enrostró la coalición con Odría. Frente a incisivas preguntas, Haya reconoció que no fue gestor de la conquista de la jornada de ocho horas, como el hayismo había sostenido durante décadas. “La única novedad”, dijo, fue el apoyo estudiantil.

Cuando le preguntamos cómo definía el Apra en 1971, Haya respondió: “el aprismo es una sistematización social del cooperativismo”.

Hoy sabemos que el cooperativismo está en quiebra y que Alan García quiere eliminar las comunidades campesinas y de la selva. Muchas cosas han quebrado en el itinerario del Apra.


    César Lévano

    César Lévano

    Razón Social

    cesar.levano@diariolaprimeraperu.com