Grecia en el abismo

El domingo último ocurrieron dos elecciones que gravitan en la escena mundial. En Francia se impuso François Hollande, el candidato presidencial socialista, quien desde el arranque se ha manifestado contra la política neoliberal que se aplica en toda Europa. En Grecia se da un resultado complejo: en general, una derrota de la alianza gobernante: el Pasok, socialista de derecha, y Nueva Democracia (ND), conservador.

Por Diario La Primera | 10 may 2012 |    

El voto griego, que en la elección anterior había otorgado 80 por ciento de sus preferencias a los aliados ND y Pasok, este domingo no les dio ni el 30 por ciento. El ND encabezó los resultados, pero no tiene congresistas suficientes para formar gobierno.

El partido de la Izquierda Radical (Syriza), que llegó segundo en la votación (con 52 diputados), ha sido encargado de forjar una coalición para gobernar, pero se enfrenta a casi un imposible. Según la ley electoral griega, se necesitan 151 diputados para formar gobierno.

La otra fuerza de izquierda que avanzó en Grecia, el Partido Comunista, tiene 26 diputados. Pero no parece dispuesto a aliarse con el Syriza.

Alexis Tsipras, el joven líder de Syriza que se esforzó por constituir alianzas, ha sido terminante en cuanto a que la condición previa para constituir gobierno es rechazar el plan de rescate de la deuda griega firmado por el anterior régimen. Tsipras ha dicho que el voto del domingo es un mandato contra ese acuerdo. Tiene plazo hasta hoy para intentar un entendimiento entre las fuerzas políticas griegas.

Se abre así un periodo de incertidumbre.

Sófocles pareciera haber previsto esta tragedia cuando en Edipo Rey escribió:

“¡Oh dioses! Innumerables males soporto. Todo mi pueblo está enfermo.

Y no hay lanza de pensamiento con qué alejar el daño”.

El pueblo griego sufre hoy un 21 por ciento de desempleados, una caída salarial de entre 20 y 40 por ciento. Pero el mal más grave es el programa del FMI, de la Unión Europea y del Banco Central Europeo, que busca ajustes aun mayores para pagar una deuda que contrajeron gobernantes reaccionarios, y que economistas de alto nivel señalan como indecente e ilegal.

El hecho es que el 70 por ciento de los electores griegos votó contra el ajuste impuesto desde el exterior y que fue aceptado por una cúpula derrotada en las urnas.

Ahora, la perspectiva es convocar a nuevas elecciones.

Entretanto, en Europa se enciende un debate de fondo respecto a las políticas de austeridad. El triunfo de Hollande en Francia y el avance izquierdista en Grecia incorporan nuevos elementos a la realidad.

La señora Angela Merkel, canciller de Alemania, que tenía en el expresidente de Francia Nicolas Sarkozy un aliado incondicional, ahora enfrenta una nueva perspectiva. El voto de Francia y Grecia le exige cambios en la política económica europea.


    César Lévano

    César Lévano

    Razón Social

    cesar.levano@diariolaprimeraperu.com