Golpe bajo a la moral

El expresidente Alan García no puede con su pasado. El político que desde las alturas del poder supo que la plata llega sola, (en la forma sin duda de coimas y negociados en perjuicio del país y del pueblo), ha resuelto combatir a la Megacomisión parlamentaria que lo investiga.

Por Diario La Primera | 15 agosto 2012 |  2.5k 
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García no tiene la conciencia ni las manos limpias. Nunca podrá probar que la venta a precio de regalo del terreno del Ministerio de Educación fue un acto inocente cometido por él y su ministro José Antonio Chang, o que el hurto de videos del caso de los petroaudios se cometió sin que él lo ordenara.

No sólo el uso de los colegios emblemáticos, que bajo su régimen se “remodelaron” a un costo de mil 200 millones de soles, pero, hoy están afectados de ruina; no sólo ese caso lo presenta como ejemplo de político corrupto.

Para defenderse, García se lanza contra Sergio Tejada, el congresista de Gana Perú que lo investiga. Según el expresidente, investigarlo constituye un golpe bajo, y recurre entonces a una falacia: “El golpe bajo beneficia al que lo recibe”.

Si fuera así, debería entonces agradecer a Tejada y la Comisión que preside. Pero no puede catalogar como golpe bajo al hecho de investigar, acumular pruebas y exhibirlas.

“El que no la debe no la teme”, solía decir García. Su ofensiva contra Tejada demuestra que sí la teme.

El personaje de la palabra fácil y el bolsillo acogedor emprende su campaña buscando el apoyo con que contó durante su segundo periodo presidencial: el del fujimorismo. Político acostumbrado a las alianzas turbias, el jefe aprista renueva su ligazón. Demostrativa es la defensa que hizo de la resolución de Javier Villa Stein, presidente de la Corte Suprema, en beneficio del grupo Colina, ese club de asesinos creado y premiado por el dúo Fujimori – Montesinos.

El miedo y la astucia se juntan cuando García declara, en entrevista con Beto Ortiz: “Usted puede estar de acuerdo o no con la rebaja de la pena (a los Colina), o la calificación de la pena, pero el Poder Judicial es independiente”. Salvavidas para un fallo repudiado por el país, que ha visto en eso, no una señal de independencia, sino una sospechosa sumisión al fujimorismo.

La complicidad de García con ese fallo y su alcance político, oportunista, maniobrero, se trasluce cuando, de modo encubierto, condena que el Poder Ejecutivo haya presentado un recurso de amparo contra la resolución de Villa Stein. La mano tendida al fujimorismo está muy clara. Dice respecto al recurso de amparo: “Podría hacerlo cualquier persona, los deudos, una organización de derechos humanos, algunos parlamentarios, pero si el Poder Ejecutivo lo hace, ya parece un conflicto de poderes y comienza a ponerse en entredicho la independencia de los poderes”.

A Villa Stein, según García, se le respeta.

Referencia
Propia



    César Lévano

    César Lévano

    Razón Social

    cesar.levano@diariolaprimeraperu.com

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