Frutas de la educación

Mercedes Cabanillas ha asumido la cartera del Interior para reforzar el plan aprista de monopolio del poder político, a favor de las transnacionales, la oligarquía y los militares corruptos.

Por Diario La Primera | 22 feb 2009 |    

De paso puede favorecer a su hermano Luis Miguel Cabanillas Bustamante, personaje que saborea las frutas de la corrupción. El hermanísimo ya ha sido defendido, con ajos y cebollas, por la ex ministra de Educación, cuando la policía lo quiso poner en vereda.

El peso político electoral de la doctora Cabanillas se refleja en las declaraciones de Yehude Simon a nuestro diario: los programas sociales seguirán siendo manejados por los gobernadores departamentales y provinciales; es decir, por el Ministerio del Interior.

Por su carácter autoritario y sus vínculos notorios con el sector represivo de las Fuerzas Armadas y policiales, doña Mercedes puede ofrecer, como ha prometido, transparencia. Visible es, en efecto, que sus planes casan con los fines del gobierno neoliberal, entreguista y prochileno de Alan García.

No sorprenderá, por eso, que Yehude Simon, el apóstata que pasó del extremismo verbal al derechismo efectivo y en efectivo, sea pronto defenestrado del premierato.

La necesidad aprista de demagogia con miras a las elecciones municipales del año próximo puede ser plenamente satisfecha con el manejo “social” de Cabanillas.

En la jurisdicción antinatural del Interior están el Programa Nacional de Alfabetización, el de Agua para Todos, el Integral Nutricional y el Seguro Integral de Salud.

El viernes último, en la celebración del “Día de la Fraternidad Aprista”, Mauricio Mulder, secretario general del Apra, llamó malditos a los corruptos. Se refería a los corruptos de su partido.

Ninguna maldición podrá conjurar la putrefacción de una organización cuyos cuadros altos y medios han sido corroídos por la codicia. Como define el refrán chino, “el pez empieza a podrirse por la cabeza”.

Tampoco podemos olvidar que cuando Mercedes Cabanillas fue ministra de Educación, en el primer período presidencial de García, se produjo la proliferación infecciosa de institutos de educación que no enseñaban nada, pero brindaban pingües ganancias a sus promotores.

De esos años y de los egresados de esos institutos arranca gran parte de la quiebra de nuestra educación.

La ministra es fiel expresión de otra quiebra: la de los principios y la teoría del Apra inicial, la de la lucha contra el imperialismo, el gamonalismo y las dictaduras.

Su horizonte teórico se limita a la tesis de que el imperialismo es ambivalente. Lo sostuvo Haya de la Torre en su época de declinación ideológica.

Todo es ambivalente. Lo que hay que ubicar es el lado dominante, el aspecto negativo. Somoza, Pinochet, Videla, Irak revelan cuán nefasto es el poder del imperialismo.


    César Lévano

    César Lévano

    Razón Social

    cesar.levano@diariolaprimeraperu.com