Espinar: odio y sangre

Escribí la siguiente columna antes de partir a dictar clases en la Universidad Mayor de San Marcos. Viajaba yo en taxi de regreso cuando Jaime Cruces, nuestro editor, me informó de los choques y las muertes en Espinar. Yo había titulado esta columna así: Espinar: solución sin balas. Al final, la bala se impuso, martillada por el odio. He cambiado ese epígrafe para expresar mi congoja, mi cólera y mi protesta por las muertes de Espinar. Agrego esta reflexión: ¡Cuidado con devolvernos a los años 30 del siglo XX!

Por Diario La Primera | 29 mayo 2012 |  3.2k 
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Todo está predispuesto en Espinar, Cusco, para una salida: o la violencia contra el pueblo, o el diálogo sin represión. Hay que aportar por esto último.

La prensa parametrada por el poder político y el económico busca igualar el caso Conga de Cajamarca con el de la minera Xstrata que opera en Espinar. No hay tal. El conflicto de Espinar, que el Estado ha agravado por acción e inacción, no es tan radical.

En Conga, el conflicto es, por un lado, entre quienes se oponen al proyecto minero porque va a dañar el ambiente y el agro, y, por otro, la empresa Yanacocha que a lo más ofrece estudiar las propuestas presentadas por peritos contratados por el premier Óscar Valdés.

Cualquier acción represiva en Espinar, como la que se insinúa con los fuertes contingentes policiales, puede agravar la situación.

Los dirigentes del pueblo de Espinar han reiterado ayer su disposición al diálogo, pero el régimen quería excluir del diálogo a los dirigentes más representativos. Los azuzadores de la represión quieren que el pueblo de Espinar deponga primero su protesta y sus demandas.

El oficialismo prominero ha recurrido al argumento de que Espinar no debe pedir más rentas, porque no ha invertido el 60 por ciento de sus ingresos.

El padre Marco Arana aclaró ayer, frente a un entrevistador hostil de Canal N, que esta culpa es de los dos alcaldes anteriores; pero que el actual exige más rentas por una simple razón: Yauri, la capital de la provincia, no tiene agua potable.

Queja sostenible de las autoridades de Espinar es que la Fundación Xstrata, creada por la empresa, se está excediendo en sus atribuciones. Decide y realiza obras sin coordinar con el gobierno local. Se ha constituido en una suerte de autoridad autónoma.

Estamos en vísperas de dos manifestaciones opuestas en Cajamarca, que pueden derivar en violencia. Una la han proyectado los partidarios de la explotación minera en Conga. Aquí la empresa demostró en más de una ocasión su capacidad de convocatoria… de matones. Horas después se inicia contra Conga un paro, cuyo carácter de indefinido recibe críticas de sectores progresistas. El panorama se enturbia, mientras una ola de odio -de odio de clase- avanza en las alturas.

Referencia
Propia

    César Lévano

    César Lévano

    Razón Social

    cesar.levano@diariolaprimeraperu.com

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