España se traga el cáliz

Hace meses, el Fondo Monetario Internacional impuso al gobierno del Partido Socialista Obrero de España (PSOE) un programa hambreador, con despidos, rebaja de sueldos y coerción laboral. La derecha mundial aplaudió –en especial el peruano Jaime de Althaus, que viajó a la península para contemplar el gozoso espectáculo–. Con esas medidas, el PSOE cavó su tumba electoral.

| 23 noviembre 2011 12:11 AM | Columna del Director | 2.9k Lecturas
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El Partido Obrero se reveló antiobrero, y su socialismo se convirtió en pura cáscara. El Partido Popular (PP), en cuya entraña palpita el fascismo franquista, logró, gracias al descontento causado por las medidas de austeridad, una rotunda victoria electoral el domingo reciente.

Ahora bien, ¿Es el PP garantía de salvación para España?

Algo más, ¿es cierto que este triunfo consagra una victoria de las ideas de derecha? ¿Qué peso alcanzan la izquierda y los indignados?

Conviene analizar el voto hispano para ver cómo España no ha salido en realidad del atolladero político y económico.

Cierto, el PP ha logrado 186 diputados frente a los 110 del PSOE, que tenía 169.

Pero resulta que la dupla PP y PSOE ha perdido en conjunto 10 por ciento de votos. Ambos partidos habían acumulado un 83 por ciento de sufragios en las elecciones anteriores, en 2008. Ahora sólo suman 73 por ciento.

El abstencionismo creció dos puntos, hasta 29 por ciento.

La verdad es que, respecto a 2008, el PP sólo ganó medio millón de votos, y que el PSOE perdió más de cuatro millones.

Del total de 35 millones de votantes, únicamente 10,8 millones, es decir, el 30 por ciento, ha votado por el PP. La mayoría absoluta en el Congreso no es mayoría absoluta en el país. Ocurre en España, como en muchos países “democráticos”, que el sistema electoral favorece a los partidos dominantes.

En la acera de enfrente, se registra un fuerte avance de Izquierda Unida, que incluye al Partido Comunista y se unió al movimiento de los Indignados. IU ha pasado de 2 a 11 diputados, gracias a que casi 1,7 millones de españoles votaron a su favor.

Por otra parte, la izquierda nacionalista vasca ha emergido con 7 diputados.

Habrá pelea, pues, en el Congreso venidero. Y la pelea se librará en un empeorado escenario de crisis global. Después de su himno de triunfo, Mariano Rajoy, el presidente electo del gobierno español ha expresado que enfrentará “la más delicada coyuntura en que se haya encontrado España en los últimos treinta años”.

The Wall Street Journal, el diario que es ahora del repudiado Rupert Murdoch, escribió ayer: “El triunfo de Rajoy no restaura la confianza”.

El banco londinense Barclay Capital precisó que “los mercados”, es decir, los bancos y los especuladores, esperan de Rajoy “nuevas medidas estructurales y más consolidación fiscal”.

Es decir, látigo y más látigo para el sufrido –e indignado– pueblo español.

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César Lévano

Razón Social

cesar.levano@diariolaprimeraperu.com