En su ruta

La entrevista concedida por el Presidente Ollanta Humala al Canal 5 reafirma la línea de centroderecha que ha elegido –después de las elecciones–. Quizá la única novedad es el anuncio de una próxima recuperación del lote 88 de Camisea para el uso exclusivo del mercado interno, con la consiguiente rebaja del precio local.

| 27 marzo 2012 12:03 AM | Columna del Director | 3.5k Lecturas
3522

Era eso lo que exigían quienes votaron por él, e incluso muchos que no lo apoyaron. Para el sur peruano y para los industriales era una cuestión decisiva, y no resolverla equivalía a provocar conflictos de amplia escala.

La otra cuestión neurálgica era el proyecto Conga. En eso no hay rectificación de fondo. El Presidente tiene quien lo entreviste sin plantearle preguntas incómodas y réplicas exigentes: las repreguntas que son el alma de una entrevista independiente. Así, cuando expresó que en Cajamarca “el agua no sólo está contaminada con minerales, sino que está contaminada por ideologías”, hubiera sido necesario pedirle precisiones sobre la contaminación por minerales y por la ideología de quienes se oponen a Conga.

No sólo eso. Faltó también una pregunta sobre el exabrupto autoritario con que declaró: “Conga va”, y sobre el alcance de lo que ahora asevera: “Nosotros vamos a resolver las dudas”.

Señaló el jefe del Estado que el estudio del impacto ambiental de Conga se aprobó en noviembre de 2010, “y nadie dijo nada”. Eso no es exacto. La del padre Marco Arana es una lucha prolongada. Arana no estaba buscando ninguna presidencia y, más bien, se sumó a los que, en pos de un cambio, apoyaron la candidatura Humala.

Fue evasiva la respuesta a una pregunta poco afortunada sobre la solidaridad con la Argentina en el conflicto de Las Malvinas: “¿Por qué este apoyo a Argentina después del comportamiento que ellos tuvieron con nosotros durante la guerra con Ecuador?”. Humala respondió: “No es un apoyo a Argentina propiamente. Es un apoyo y ratificación de la línea política que marcó la Cancillería, no hoy sino hace más de veinte años”.

Mal por los dos lados. En primer lugar, el contrabando de armas argentinas a Ecuador fue obra del entonces Presidente argentino Carlos Menem, el neoliberal amigo fraterno de Alberto Fujimori. Además, Argentina –a diferencia de Chile– enjuició y encarceló a los autores del contrabando, y la Presidenta Cristina Fernández vino al Perú a pedir disculpas por aquel alijo de armas.

La actitud de nuestra Cancillería no es (no vale la redundancia) de apoyo a nuestra Cancillería; es de solidaridad con Argentina. Hoy y hace veinte años.

Aclaración necesaria formuló el Presidente al explicar que no comparte nada con su desaforado hermano Antauro.

En cuanto a la Primera Dama, ha hecho bien el Presidente en precisar sus límites. Como saben los buenos actores, toda sobreactuación es contraproducente.


¿Quieres debatir este artículo? prueba abriendo un tema en nuestros foros.


...

César Lévano

Razón Social

cesar.levano@diariolaprimeraperu.com