En un mundo cambiante

Desde el punto de vista de la historia actual, el Perú es un país arcaico en un mundo cambiante. Nuestros gobernantes creen que un delirio verbal puede reemplazar a los hechos. Esto es válido para la política interna y la internacional.

Por Diario La Primera | 22 jul 2008 |    

Estas ideas vienen a mí debido a la columna que escribí el domingo, en la que di cuenta de algunas ideas expuestas en la edición en inglés de Foreign Affairs (mayo-junio 2008) por Richard N. Haass, Presidente del Consejo de Relaciones Internacionales de Estados Unidos.

Dos datos sorprendieron a muchos: 1. El planteamiento de una reforma en la Organización Mundial de Comercio a fin de que se negocie una eliminación de subsidios así como de barreras aduaneras y no aduaneras; y 2. La propuesta de crear una Organización Mundial para las Inversiones, que “podría estimular la transparencia de parte de los inversionistas y determinar cuándo la seguridad nacional es una razón legítima para prohibir inversiones extranjeras”.

En el estudio de Haass que se titula “La edad de la nopolaridad” se analizan realidades que deberían preocupar a nuestros políticos. La primera es, por supuesto, que la bipolaridad surgida después de la segunda guerra mundial se acabó con la caída de la Unión Soviética. La segunda explica que el dominio unipolar de Estados Unidos ha concluido, debido al surgimiento no de un rival único, sino de diversos poderes no sólo económicos.

El mundo de hoy parece multipolar, señala Haass. “Las potencias mayores: China, la Unión Europea, India, Japón, Rusia y Estados Unidos, contienen más de la mitad de la población mundial, cuentan con el 75 por ciento del ingreso global y el 80 por ciento de los gastos de defensa globales”.

Hay además poderes regionales. En la América Latina, Brasil, Argentina, Chile, México y Venezuela pueden, “discutiblemente”, integrar el grupo. Para nada aparecen Colombia, ni el Perú.

Estados Unidos tiene 700 mil millones de dólares en gastos militares. Debido a Bush y a las costosas guerras en Afganistán e Irak, “la posición fiscal de Estados Unidos declinó de un superávit de 100 mil millones de dólares en el 2001 a un déficit de aproximadamente 250 mil millones en el 2007”.

“La mayor parte de las reservas cambiarias del mundo”, observa Haass, “está en monedas distintas al dólar, y es posible un movimiento para transar el petróleo en euros o en una canasta de divisas, paso que haría a la economía de Estados Unidos más vulnerable a la inflación y a las crisis monetarias”.

Anota Haass que muchas armas de su país son ahora, en la época de las luchas urbanas, ineficientes. Y subraya que lo más importante en la lucha contra el terrorismo es crear oportunidades políticas y económicas para las mujeres y los jóvenes.

Pero, ¿leerán siquiera Foreign Affairs nuestros gobernantes?


    César Lévano

    César Lévano

    Razón Social

    cesar.levano@diariolaprimeraperu.com