¿El pasado es la condena?

La decisión de la Sala Penal Nacional de ordenar la libertad inmediata de las cuatro encarceladas por supuesta vinculación terrorista confirma que en el caso ha habido algo más que un error policial y judicial.

| 20 mayo 2008 12:05 AM | Columna del Director | 399 Lecturas
399

Se trató de una maniobra para sumarse a la estrategia represiva de Washington y justificar la campaña macartista del régimen contra las organizaciones sociales que se oponen a su política neoliberal, autoritaria y hambreadora.

La maniobra y el abuso no han terminado. Todavía queda en prisión Roque Gonzales, cuyo “crimen” consiste en haber pertenecido al MRTA.

¿Su pasado lo condena?

Gonzales perteneció, en efecto, al MRTA, y por eso estuvo preso desde 1996 hasta el 2005, fecha en que salió con libertad condicional. En el 2007 se cumplió su condena.

El parte policial que sirve de base para acusarlo indica que, cuando lo detuvieron, tenía en su agenda un escrito sobre la toma de la embajada de Japón, ocurrida en 1996. Lo tienen preso, entonces, no sólo por su pasado, sino también por sus recuerdos.

Otro elemento de la acusación expresa que la Policía encontró en su casa un documento sobre la historia del MRTA, documento colectivo que fue escrito en la cárcel en el 2001, a pedido de la Comisión Nacional de la Verdad. No es, pues, un escrito reciente ni secreto.

La hipótesis judicial supone que Gonzales perteneció al MRTA y, por lo tanto, sigue perteneciendo a él. Es decir, a una organización que no existe ya, salvo en las declaraciones oficiales. La resurrección por medio de la mentira.

La maniobra de fondo se dirige, no contra un MRTA invisible, sino contra la protesta social. La puntería apunta asimismo contra el movimiento bolivariano, que tiene su centro en Venezuela.

El simplismo de la campaña aduce que la coordinadora bolivariana es terrorista porque tiene vínculos con las FARC colombianas y con un MRTA resurrecto para la ocasión.

Innegable me parece que las FARC cometen actos terroristas, así como los cometen el gobierno de Álvaro Uribe y los paramilitares. Hasta el Congreso de Estados Unidos considera que el régimen colombiano viola, con métodos que incurren en terrorismo, los derechos humanos. Pero en la reciente V Cumbre de la Unión Europea con los gobernantes de América Latina a nadie se le ocurrió, hasta ahora, que todos los presidentes que ­asistieron son terroristas porque se reunieron con uno que lo es.

A Gonzales lo tienen preso sin causa justificada. Lo acusan no por delito o acción presente, sino por un pasado que ya purgó.

En el fondo, se le reprime porque adopta las ideas bolivarianas que difunde el presidente de Venezuela, Hugo Chávez. Se le apresa, entonces, por delito de opinión, lo cual es anticonstitucional.

Para ser coherente, la Sala Penal Nacional debería ordenar también la libertad de Roque Gonzales.


¿Quieres debatir este artículo? prueba abriendo un tema en nuestros foros.


...

César Lévano

Razón Social

cesar.levano@diariolaprimeraperu.com