El nene siete mil millones

Esta noche, a más tardar en la madrugada del lunes 31, nacerá el bebé que se convertirá en el habitante número siete mil millones de nuestro planeta.

| 30 octubre 2011 12:10 AM | Columna del Director | 1.8k Lecturas
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No sabemos dónde lanzará esa criatura su primer chillido, pero lo más probable es que sea en algún lugar del tercer mundo: África, Asia, Oceanía o América Latina.

El problema no es su ciudad o aldea natal, sino si él y su madre tendrán la atención sanitaria adecuada, si la mano que mece su cuna –en caso de que tenga cuna– tiembla de frío, de hambre o de miedo. O de todo eso junto.

Es el porvenir de ese niño lo que debe preocuparnos. Refiriéndose a eso, Ban Ki-moon, secretario general de la ONU, dijo días atrás: “Tenemos alimentos en abundancia y sin embargo hay millones de hambrientos”.

He ahí un problema de fondo, que en lo futuro acarreará soluciones o tragedias. Cuando el chicuelo siete mil millones cumpla trece años habrá en la tierra mil millones más de seres humanos.

El aumento de la población mundial se ha acelerado hasta niveles que asombran y preocupan:

En 1804, éramos mil millones.

En 1927, llegamos a 2 mil millones.

En 1959, crecimos a 3 mil millones.

En 1974, ya sumábamos 4 mil millones.

En 1987, alcanzamos la cifra de 5 mil millones.

Veintiún años después, en 1998, ya éramos 6 mil millones.

¡Casi increíble! En solo el siglo XX, el planeta se ha visto poblado por cinco mil millones más de seres humanos.

El poeta Schiller escribió que el ser humano es el único animal que sabe decir no. Pero también es el único que sabe decir sí. Uno de los rasgos del subdesarrollo es la alta natalidad. En el mundo entero se ha demostrado que la fertilidad de las mujeres disminuye en la medida en que se eleva su nivel de vida, incluida la educación.

En China, donde se aplicaba con rigor la ley de un solo hijo por familia, proyectan cambiar los dispositivos controlistas. No sabemos si se seguirá aplicando el aborto inducido cuando iba a nacer una niña.

En Brasil, las opciones anticonceptivas –no forzadas– han hecho bajar la fertilidad de 6.2 niños por mujer en 1960 a solo 1.9 en la actualidad.

El crecimiento demográfico desigual preocupa sin duda a los países capitalistas más poderosos. A las capas gobernantes de Estados Unidos no les agrada el impetuoso crecimiento de la población latina en ese país, donde ésta ha superado ya el índice de la población negra.

Otras tribulaciones surgen de la población musulmana. Hacia 1990 había apenas 1’100, millones de musulmanes en el mundo. Dentro de 20 años serán el doble; es decir, un cuarto de la población mundial, muchos más que los católicos o los protestantes. En Estados Unidos pueden llegar a seis millones.

Israel casi será un barrio musulmán, anticipa el Pew Research Center. Los territorios palestinos tienen una de las mayores tasas de natalidad en el mundo.


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César Lévano

Razón Social

cesar.levano@diariolaprimeraperu.com